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Introducción. El lipedema, un trastorno crónico del tejido adiposo, presenta desafíos en su diagnóstico y tratamiento médico. A pesar de afectar entre el 11 y 20% de las mujeres, a menudo pasa desapercibido debido a su similitud con otras condiciones. Las opciones de tratamiento actuales van desde enfoques conservadores hasta intervenciones quirúrgicas; se destaca la liposucción como la más efectiva. Este artículo introduce el método Namihira, una técnica médica mínimamente invasiva que desafía el paradigma tradicional del tratamiento del lipedema. Presentación de los casos. Se presentan cuatro casos exitosos de pacientes tratadas con el método Namihira, posterior al diagnóstico de lipedema. En ellos se demuestran sus beneficios clínicos: reducción progresiva del dolor, volumen y mejoría en la textura, con tiempos de recuperación mínimos. La duración promedio del procedimiento fue de 150 minutos, y todas las pacientes retomaron sus actividades físicas de bajo impacto de inmediato. Resultados y conclusiones. El método Namihira ofrece resultados médicos y estéticos significativos, al mismo tiempo que minimiza las complicaciones. Los resultados incluyen disminución notable del dolor, de los nódulos de grasa y menor incidencia de hematomas. Además, se observó pérdida de peso promedio de hasta 2.500 kg al final del protocolo. El método se destaca por su accesibilidad, breve tiempo de procedimiento y costos más bajos, lo cual lo convierte en una opción terapéutica convincente para tratar el lipedema y la adiposidad localizada. Sin embargo, se requieren más investigaciones a largo plazo para este procedimiento.
Introduction. Lipedema, a chronic adipose tissue disorder, poses challenges in its diagnosis and medical treatment. Despite affecting 11-20% of women, it often goes unnoticed due to its resemblance to other conditions. Current treatment options range from conservative approaches to surgical interventions, with liposuction the most effective. This article introduces the Namihira method, a minimally invasive medical technique challenging the traditional paradigm of lipedema treatment. Case Presentation. Four successful cases of patients treated with the Namihira method are presented following a lipedema diagnosis. These cases demonstrate the clinical benefits of the method: progressive reduction in pain, volume and improvement in texture, with a minimal recovery time. The average duration of the procedure was 150 minutes, and all patients resumed low-impact physical activities immediately. Results and Conclusions. The Namihira method offers significant medical and aesthetic results while minimizing complications. Results include a notable reduction in pain, decreased fat nodules, and a lower incidence of hematomas. Additionally, an average weight loss of up to 2.500 kg at the end of the protocol was observed. The method stands out for its accessibility, short procedure time, and lower costs, positioning it as a compelling therapeutic option for lipedema and localized adiposity. Nevertheless, more long-term research is required for this procedure.
Lipedema y su efecto clínico
El lipedema es un trastorno crónico del tejido adiposo que recientemente se ha convertido en un desafío diagnóstico y terapéutico en el ámbito médico. Se caracteriza por la acumulación de grasa, edema, dolor y una marcada propensión a los hematomas en las extremidades inferiores.
Aunque su prevalencia es notable porque afecta entre el 11 y 20% de la población femenina, el lipedema a menudo pasa desapercibido debido a su semejanza con otras afecciones como el linfedema y la obesidad ginecoide.1-3 Debido a este incremento en su incidencia ha ganado un lugar en la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10, E88.20.
El lipedema exhibe rasgos clínicos distintivos, tales como su aparición casi exclusiva en mujeres, una naturaleza bilateral y simétrica, resistencia a cambios en la dieta y la actividad física, además de la persistencia del edema, incluso tras la pérdida de peso. La falta de conocimiento y conciencia de esta enfermedad ha resultado en diagnósticos incorrectos y tratamientos insuficientes, lo que subraya la necesidad de una comprensión más profunda entre profesionales de la salud y la población en general.4
El diagnóstico preciso del lipedema, basado en la evaluación clínica y la identificación de sus rasgos distintivos, es esencial. Aunque la comprensión de los mecanismos subyacentes a esta afección aún es incompleta, su clasificación de cinco tipos basados en la distribución de la grasa y cuatro etapas, que reflejan su gravedad, proporciona una base sólida para implementar un tratamiento personalizado.4,5
Dos enfoques destacados son los propuestos por Schingale (2003) y Marschall y Schwahn-Schreiber (2011) porque se centran en la distribución de grasa y la gravedad de la enfermedad, respectivamente.1
Marschall y Schwahn-Schreiber proponen una clasificación de la gravedad del lipedema basada en criterios ecográficos, que proporcionan datos objetivos acerca del espesor del panículo adiposo en un punto específico de la extremidad inferior. Esta clasificación comprende cuatro etapas que reflejan la severidad del lipedema:
La clasificación de Meier-Vollrath (2007) sigue el enfoque de Schingale y determina que el lipedema se divide en cinco tipos según la localización anatómica de la acumulación de grasa, independientemente de la presencia de linfedema y de acuerdo con la cual, el Grupo de Consenso (GC) considera como lipedema únicamente los tipos 3 y 5 de esta clasificación:
Pese a que las terapias conservadoras —como las medidas higiénico-dietéticas, un estilo de vida saludable, pérdida de peso, ejercicio físico, terapia compresiva o drenaje linfático manual— han demostrado ser limitadas en su eficacia, la liposucción ha demostrado ser el único tratamiento efectivo para el lipedema. Ello es así porque no sólo reduce significativamente la grasa acumulada, sino que también disminuye notablemente el dolor, la equimosis, y mejora la movilidad y la calidad de vida de los pacientes.3,6
Hasta la fecha, las opciones de tratamiento han abarcado desde enfoques conservadores hasta intervenciones quirúrgicas que incluyen la liposucción con sus diferentes técnicas: tumescente (TLA) o asistida por agua a presión (water-jet assisted liposuction) o la escisión de depósitos grasos en casos más avanzados.
Este artículo introduce casos de éxito de una nueva técnica médica de tratamiento, el método Namihira. Este enfoque, mínimamente invasivo, promete un abordaje rápido, tiempos de recuperación mínimos, y resultados médicos y estéticos favorables.
Esta técnica busca cambiar el paradigma del tratamiento del lipedema a los pacientes que luchan contra esta enfermedad crónica. A pesar de que no existe un consenso claro con respecto al tratamiento del lipedema, el método Namihira se enfoca en minimizar los síntomas y prevenir la progresión de la enfermedad y la discapacidad que puede generar para realizar actividades diarias debido a disminución en la movilidad por el dolor y la disfunción articular.
Necesidad de una nueva técnica médica
Dado que el lipedema es una entidad que conlleva discapacidad y disminución de la calidad de vida en las pacientes afectadas, se han requerido varias intervenciones de liposucción a lo largo de la vida. Aunque ésta parece ser un tratamiento efectivo para el lipedema, se recomienda la de tipo tumescente como el tratamiento de elección para pacientes con un perfil de salud adecuado y/o una respuesta inadecuada a medidas conservadoras y de apoyo.4,7
De cualquier forma, es importante poder proporcionar un tratamiento efectivo, que ofrezca mejorías y menores eventos adversos, es decir, menos infecciones, sangrado, hematomas, alteraciones en la superficie de la piel y el potencial riesgo de dañar el sistema linfático durante el procedimiento, debido a la vulnerabilidad del tejido linfático.1,3,6
Con base en todo ello, la técnica médica método Namihira se presentará como una opción de tratamiento médico potencial para abordar estos desafíos terapéuticos del lipedema porque utiliza el ultrasonido para emulsionar y fragmentar las células de grasa. Ello permite su extracción mientras simultáneamente se estimula la dermis (mediante una técnica de canulización), lo cual resulta en un efecto lifting mínimo en la piel.
Descripción de los objetivos del artículo
Este estudio tiene como objetivo presentar la evolución clínica exitosa de cuatro pacientes con diagnóstico de lipedema posterior a la microsucción lipolítica método Namihira. Los resultados de este método se pondrán en contexto con el tratamiento actualmente utilizado de liposucción asistida por agua (water-jet assisted liposuction) para valorar su potencial alcance.
Descripción detallada
El método Namihira de microsucción lipolítica es un procedimiento patentando y registrado desde 2008. Cuenta con registros de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) 2040971, 1875566, 1965951, 2617296; Número de Registro de Obra ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) 03-2016-060911262500-01, establecido en la Ley Federal de Propiedad Industrial.
Este método representa una opción médica diseñada para reducir la adiposidad localizada y mejorar la textura de la piel mediante un conjunto de pasos estandarizados, mínimamente invasivos, con poco costo, de forma ambulatoria y con anestesia local en instalaciones adecuadas al procedimiento, acompañados de una tecnología de vanguardia para lograr la eficacia y seguridad del tratamiento.
El proceso se divide en varias fases. La primera es la utilización del método Namihira, realizado en consultorio con una duración de 180 minutos. La segunda incluye tres sesiones subsecuentes como parte del protocolo, donde se aplica una serie de procedimientos médicos como: cavitación, mesoterapia y asesoría de régimen alimenticio y del deporte, las cuales duran aproximadamente 30 minutos una vez por semana.
Se inicia mediante marcaje de la zona en donde se localiza el tejido adiposo enfermo con la subsecuente asepsia y antisepsia de la zona. Se utilizan ocho orificios de entrada de aproximadamente 3 mm de diámetro para la microsucción, la cual abarca dos fases técnicas esenciales.
En primer lugar, se lleva a cabo la dilución de la grasa en el tejido adiposo localizado mediante la introducción de un suero hiperosmolar, en el que se emplea la técnica de Klein, en combinación con agentes lipolíticos en una zona no mayor a 10 centímetros.
La segunda etapa implica la utilización del ultrasonido para emulsionar y fragmentar las células de grasa, lo que permite su extracción mientras simultáneamente se estimula la dermis, mediante una técnica de canulización que resulta en un efecto lifting mínimo en la piel.8,9 Se utiliza una cavitación de alta frecuencia en la que la fórmula de tiempo es centímetros 2; t = área a tratar/ área del cabezal por minuto TTr2.
Este enfoque centra su acción a nivel celular, específicamente en los adipocitos, susceptibles a una implosión controlada debido a su cohesión molecular débil y baja densidad. Al estimular los adipocitos mediante el ultrasonido en un entorno acuoso, se produce un desdoblamiento a glicerol, lo que resulta en un líquido de consistencia oleosa que es más fácil de movilizar y extraer y así poder eliminar el tejido adiposo en tres vías: en primera instancia en forma mecánica, segunda mediante la vía metabólica de los triglicéridos y tercera por vía renal y hepática.
La lipoproteína de alta densidad (HDL, high-density lipoprotein) moviliza el colesterol de los tejidos periféricos hacia el hígado, donde se elimina en forma de colesterol libre o sales biliares, proceso conocido como transporte reverso de colesterol.10,11 Después, se realiza una estimulación dérmica que genera colágeno y elastina para lograr una retracción de la piel y evitar la flacidez por la eliminación del tejido graso.
Posteriormente, se acompaña de las sesiones de seguimiento donde se realizan procedimientos específicos para abordar posibles efectos secundarios y optimizar los resultados, incluidos:
El progreso del paciente se monitorea cuidadosamente. Al final de la cuarta semana se realiza una medición de la composición corporal para evaluar la disminución de la grasa. Además, se mantiene un seguimiento del régimen alimenticio de acuerdo con su índice de masa corporal (IMC) y se administran diuréticos y probióticos para apoyar la permeabilidad intestinal adecuada.
Este enfoque integral proporciona un control más preciso en la reducción de la adiposidad localizada y reduce significativamente los riesgos de complicaciones durante y después del tratamiento. Igualmente, evita los procedimientos que, por sí solos, conllevan riesgo de complicaciones.
Se presentan cuatro casos de pacientes con buen estado de salud general, pero con sintomatología principalmente de dolor en extremidades inferiores (Escala Visual Analógica [EVA]) en un rango de 7 a 10), en ocasiones acompañadas de crecimiento patológico desproporcionado. Ello condiciona el movimiento, estilo de vida sedentario e incomodidad física y emocional.
En todos los casos, las pacientes fueron candidatas al tratamiento de microsucción lipolítica (método Namihira) bajo anestesia local con una duración promedio de 150 minutos por procedimiento. A continuación, se presentan datos específicos (Tabla 1) de cada caso.
| Tabla 1. Características epidemiológicas, clínicas y evolución de los pacientes con lipedema bajo tratamiento de microsucción lipolítica (método Namihira) | ||||
|---|---|---|---|---|
| Caso 1 | Caso 2 | Caso 3 | Caso 4 | |
| Edad | 51 años | 32 años | 32 años | 52 años |
| Fecha de diagnóstico | 14/03/22 Recién acudió | 15/09/22 Recién acudió | 19/06/22 Recién acudió | 2019 |
| Zona de lipedema | Piernas | Piernas | Piernas | Piernas |
| Síntomas principales | Dolor | Dolor | Dolor | Dolor y deformación |
| Escala de dolor (1 al 10) | 10 | 9 | 7 | 8 |
| Peso inicial | 89.200 gr | 85.500 gr | 90.000 gr | 65.500 gr |
| Medidas iniciales | Pierna derecha: 71 cm Pierna izquierda: 73 cm | Pierna derecha: 72 cm Pierna izquierda: 71 cm | Pierna derecha: 78 cm Pierna izquierda: 79 cm | Pierna derecha: 61 cm Pierna izquierda: 60 cm |
Caso 1
Paciente femenina de 51 años con antecedentes heredofamiliares (AHF) relevantes para diabetes mellitus (una hermana) y su madre con hipertensión arterial y cáncer de tiroides.
Sus antecedentes personales patológicos (APP) indican fibrosis en axilas y pies, cateterismo y cauterización de venas con láser, tromboembolia pulmonar (TEP) a los 38 años con colocación de filtro en vena cava, safenectomía izquierda hace cinco años. Antecedentes gineco-obstétricos (AGO): menarca a los15 años y actualmente cursando el climaterio.
Desde la adolescencia refiere aumento de grasa en piernas, por lo cual su alimentación consistía de régimen de dieta estricta regularmente y ejercicio; sin embargo, no logró disminución de la grasa localizada en la zona.
Acude a la Clínica Belle & Health con dolor en piernas de 9 en escala visual analógica del dolor (EVA), hematomas, pesadez, hinchazón. Se le diagnostica lipedema el día 14/03/22. Se realiza el procedimiento de método Namihira en los muslos, entrepierna y tobillo. Los resultados indican disminución del dolor de 10 a 4 escala EVA, reducción de la pesadez y el ardor de las piernas, además de corrección de la deformidad en pierna y en tobillos, casi en 60%.
Caso 2
Paciente femenina de 32 años de edad con AHF de relevancia: madre con diabetes mellitus; AGO: menarca a los 12 años. En los APP cuenta con diagnóstico de tres años de evolución de resistencia a la insulina tratada con metformina de 500 mg 1 al día y de hipotiroidismo sin tratamiento al momento.
Refiere celulitis en las piernas desde la adolescencia, que no cede ni con ejercicio ni dieta. Acude a la clínica con dolor en piernas de 9 en escala de dolor EVA y se le diagnostica lipedema el 15/09/22. Se le realiza el procedimiento método Namihira en pierna superior completa y la parte de arriba de la pantorrilla. Los resultados indican disminución en dolor al término del protocolo de 6 en escala EVA.
Caso 3
Paciente femenina de 32 años de edad con AHF de diabetes mellitus (padre y tíos paternos, quienes también cursan con hipertensión arterial). Sin antecedentes personales de relevancia para el padecimiento. AGO: menarca a los 9 años.
La Fotografpaciente cuenta con diagnóstico de alopecia androgénica, toma fluoxetina 20 mg. Suele estar en régimen alimenticio y toma fentermina y mazindol debido a que refiere recurrentemente aumento de volumen en piernas, el cual no logra disminuir pese a seguir una dieta y tomar medicamentos para inhibir el apetito .
Acude a la clínica por el aumento de volumen y dolor en piernas de 7 en escala del dolor EVA. Se le diagnostica lipedema el 19/06/22 y se le realiza el método Namihira, que ayudó a la disminución del dolor a 3 en escala EVA y pesadez a los 15 días, así como disminución de la deformación de la grasa.
Caso 4
Paciente femenina de 52 años de edad sin antecedentes familiares ni personales de relevancia. La paciente actualmente se encuentra cursando la menopausia sin tratamiento hormonal.
Refiere diagnóstico de lipedema, acompañado de dolor de 8 en escala EVA y deformidad en piernas, por lo que acude a realizarse el método Namihira en muslos, entrepierna y tobillo. Al final del protocolo presenta disminución del dolor a 6 puntos en escala EVA y también de la deformidad en tobillo y parte lateral de rodilla.
En nuestros casos se llevó a cabo, exitosamente, la microsucción lipolítica método Namihira, bajo anestesia local, con una duración promedio de 150 minutos por procedimiento. Se realizaron ocho orificios de entrada de aproximadamente 3 mm de diámetro; no hubo complicaciones en ningún caso, ni necesidad de tiempo de recuperación.
Las pacientes pudieron retomar de inmediato sus actividades físicas cotidianas de bajo impacto al salir del procedimiento de microsucción lipolítica método Namihira. Únicamente presentaron hematomas en los orificios de entrada, los cuales cerraron después de tres días, con el uso de parches.
Al término del protocolo presentaron disminución de sintomatología del dolor de 2 a 6 puntos en la escala del dolor EVA y resultados físicos de disminución de volumen y textura como se muestra en las Fotografías 1 y 2, acompañado de reducción de peso de 2.500 gr en promedio.


El método Namihira ofrece resultados médicos y estéticos significativos, al mismo tiempo que minimiza las complicaciones. Se observa reducción notable del dolor, de los nódulos de grasa y menor incidencia de hematomas; además de pérdida de peso promedio de hasta 2.500 kg. al final del protocolo.
El método se destaca por su accesibilidad, breve tiempo de procedimiento y costos más bajos, lo cual lo convierte en una opción terapéutica convincente para tratar el lipedema y la adiposidad localizada.
No obstante, algunas limitaciones del método Namihira son la heterogeneidad de las características de las pacientes y el seguimiento a corto plazo. Por tanto, habría necesidad de llevar a cabo investigaciones con una cohorte de pacientes más grande y seguimiento más amplio para obtener resultados a largo plazo.
Agradezco la participación del Dr. Juan Gay y de la Dra. Victoria Castillo por su acompañamiento y asesoría; a mis pacientes por confiar en mis protocolos.
Los autores declaran que no tienen ningún conflicto de interés.
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