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El linfoma de células del manto afecta en su mayoría a hombres en la séptima década de la vida. Se diagnostica generalmente en etapas clínicas avanzadas III/IV. En México representa el 6.7% de los linfomas. Los médicos especialistas del Instituto Nacional de Cancerología (hematólogos, patólogos y transplantólogos) desarrollaron la Oncoguía de linfoma de células del manto 2020 durante un consenso. Incluyeron diagnóstico patológico y de inmunohistoquímica, las distintas variantes de presentación y sus características moleculares. Asimismo, especificaron que el tratamiento deberá administrarse de acuerdo con el tipo de paciente, edad, estado funcional, si es candidato a trasplante o no, si hay recaída, refractariedad o si tiene otras condiciones clínicas especiales.
Mantle cell lymphoma mostly affects men in their seventies. As a rule, it is diagnosed in advanced stages III/IV. In Mexico, it counts for 6.7% of the lymphomas. The specialists at Instituto Nacional de Cancerología (hematologists, pathologists, and transplant surgeons) developed Oncoguía de linfoma de células del manto 2020 during a consensus. It includes pathological and immunochemistry diagnoses, the different types of presentation and their molecular characteristics. Likewise, it specifies that the treatment should be administered according to the patient, age, performance status, whether he/she is a candidate for transplant, if the disease relapses or become refractory, or if the patient has other clinical special conditions.
Estas guías son sugerencias y recomendaciones para el manejo de pacientes en condiciones ideales; no constituyen razonamientos costo-eficientes, ni determinantes, para la compra de medicamentos.
El objetivo principal de esta Oncoguíaes contribuir a la homogeneidad de criterios en el manejo de linfoma de células del manto, tanto dentro del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) como en otros centros hospitalarios.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el linfoma de células del manto (LCM) es una neoplasia originada en los linfocitos B. Está compuesta de células monomórficas de pequeño a mediano tamaño, con núcleos de contornos irregulares y presencia de translocación t(11;14)(q13;q32) que involucra a los genes IGH/CCDN1; lo cual resulta en la sobrexpresión de la proteína ciclina D1, un regulador del ciclo celular.1 Se trata de un linfoma agresivo e incurable, con un curso clínico heterogéneo.
Según reportes de Estados Unidos y Europa, representa entre el 4 y 9% de todos los linfomas.2 En México alcanza el 6.7% de los linfomas de acuerdo con lo publicado por Zarate y colaboradores.3 En el Remelyn representa el 3.4% de todos los linfomas y 5% de los linfomas no Hodgkin.4
El LCM afecta en su mayoría a hombres en la séptima década de la vida, donde encontramos una relación 2:1 con respecto a mujeres.1,5 Al diagnóstico, suelen presentarse en etapas clínicas avanzadas III/IV, con afección predominantemente nodal, además de médula ósea y esplenomegalia. La infiltración extraganglionar es también común; el sitio más frecuente es el tracto gastrointestinal, pero es raro en tejidos blandos y piel, anexos oculares, pulmón y sistema nervioso central (SNC).1,5
La OMS, en su última edición, reconoce dos variedades de LCM: la clásica de origen pre-centro germinal y la leucémica no-nodal de origen centro o post-centro germinal. La primera representa el 95% de los casos, carece de mutaciones en el gen IGHV y expresa el factor de transcripción SOX11. En la segunda variedad, el gen de IGHV presenta hipermutaciones somáticas y tampoco expresa SOX11; clínicamente se caracteriza por infiltración a la médula ósea, linfocitos neoplásicos en sangre periférica y esplenomegalia; su comportamiento es indolente en comparación con la variedad clásica, donde es agresivo.6
El diagnóstico se establece mediante biopsia de ganglio linfático, tejido extraganglionar (bazo, tubo digestivo), médula ósea o sangre periférica.
Morfología
El LCM se caracteriza por presentar un patrón arquitectural diverso. Desde el punto de vista puramente morfológico es difícil diferenciarlo de otros tipos de linfoma debido a sus numerosas variaciones morfológicas (Tabla 1).1
| Tabla 1. Variantes1,7-9 | ||
|---|---|---|
| Variantes citológicas | Características citológicas | Diagnóstico diferencial |
| Clásica | Proliferación monótona de células pequeñas a intermedias, núcleos hendidos de contornos irregulares y ausencia de nucléolos | Linfoma folicular Linfoma de la zona marginal |
| Blastoide | Células de tamaño intermedio con núcleos redondos y cromatina dispersa, nucléolo inconspicuo y elevado índice de proliferación | Linfoma de Burkitt Linfoma linfoblástico |
| Pleomórfica | Células grandes a intermedias de contornos irregulares, cromatina dispersa o condensada y presencia de algunos nucléolos aparentes | Linfoma difuso de células grandes B |
| Células pequeñas | Células pequeñas redondas de cromatina grumosa | Leucemia linfocítica crónica |
| Semejante a zona marginal | Células intermedias con abundante citoplasma claro | Linfoma folicular Linfoma de la zona marginal |
| Otras características relevantes: alternancia con histiocitos, patrón en «cielo estrellado» ocasional, vasos hialinizados | ||
Inmunofenotipo
Corresponde a una neoplasia de células B maduras, que expresa marcadores como CD19, CD20, CD22, PAX5 y CD79A.
La expresión de inmunoglobulinas de superficie está presente con un patrón de intensidad de moderado a fuerte, con coexpresión de IgM e IgD. Es más frecuente demostrar una monotipia de cadenas ligeras Lambda que Kappa.
El LCM expresa CD5 en la mayoría de los casos; sin embargo, se ha reportado negatividad del mismo, especialmente en casos constituidos por la variante de células pequeñas que suelen ser negativas a SOX11.10 Otro marcador que puede estar presente es CD43. El CD23 se considera negativo en LCM, pero algunos casos con morfología blastoide pueden ser CD23+.7,11 Los marcadores de centro germinal CD10 y BCL6 son considerados negativos, aunque existen algunos casos que pueden expresarlos (Figura 1).12,13
| Figura 1. Perfil de inmunohistoquímica | |||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| CD20 | Ig* | CD3 | CD5 | CD43 | CD23 | CD10 | BCL6 | Ciclina D1 | SOX11 | P27 | Ki67 | CD20 | Ig* |
| +++ | + | - | ++/- | +/- | - | -/+ | - | +++/- | ++/- | - | + | +++ | + |
| *IgM/IgD de superficie y cadenas ligeras Lambda. | |||||||||||||
La expresión de ciclina D1 constituye el parámetro de inmunohistoquímica de mayor utilidad y relevancia para el diagnóstico, sin olvidar que una positividad variable puede también ser vista en mieloma múltiple y en leucemia de células peludas. La proteína P27 puede ser detectada por inmunohistoquímica y utilizada como un parámetro más para el diagnóstico diferencial entre LCM y otras entidades, ya que muestra una expresión muy débil, es negativa en LCM y positiva en LF, LZM, LLC.14 SOX11 es un factor de transcripción neural que muestra expresión nuclear en la mayoría de los casos de LCM, incluidas las variantes blastoide o pleomórfica y casos ciclina D1 negativos.8,15
La expresión del marcador del índice de proliferación Ki67 (>50%) es importante; en la forma clásica se reconoce como una expresión baja y alta en las formas blastoides; sin embargo, algunos casos de la variante clásica pueden presentar un índice de proliferación relativamente alto.9 Finalmente, la expresión de P53 ha sido relacionada con un fenómeno de progresión de la enfermedad.16
LCM extraganglionar leucémico
Se caracteriza por una enfermedad leucémica extraganglionar, linfocitosis asintomática, comportamiento clínico indolente y, en algunos casos, esplenomegalia.
Con frecuencia tiene una morfología de células pequeñas; fenotípicamente expresan CD20, detectado por citometría de flujo; un tercio de los casos es CD5 negativo y otros pueden tener pérdida de SOX11 que muestran una morfología y fenotipo con diferenciación plasmocítica.
La mayoría tiene IGHV mutado, con cariotipo simple y pocas alteraciones cromosómicas adicionales a la traslocación t(11:14).17-19
LCM ciclina D-1 negativos
El análisis del perfil de expresión de LCM identificó tumores raros que, a pesar de ser negativos para la ciclina D1 y la translocación t(11:14), muestran morfología, fenotipo y perfil de expresión global indistinguibles de los del LCM convencional. La detección por inmunohistoquímica de ciclina D2 o D3 no es útil porque otros tipos de linfomas también expresan estas ciclinas. Los casos de LCM manto ciclina D1 negativos expresan niveles altos de SOX11, por lo que se considera una herramienta confiable para identificar estos tumores en la práctica clínica.20
LCM in situ
Se define como la presencia de células linfoides ciclina-D1 positivas con reordenamientos CCND1, restringido focalmente a la zona del manto en un tejido linfoide de aspecto hiperplásico. Raros casos pueden progresar a LCM clásico.21
Características moleculares relevantes para el diagnóstico
La t(11;14) (q13.3;q32.3) es el evento genético primario, presente en 95% de los casos de LCM, que conlleva a la fusión del gen BCL1/CCND1 con el gen que codifica para la cadena pesada de inmunoglobulinas en el cromosoma 14. Dicho evento resulta en la sobrexpresión por inmunohistoquímica de la proteína ciclina D1. Es posible realizar la detección de la t(11;14) mediante FISH (fluorescence in situ hybridization), utilizando una sonda dual, doble fusión en tejido fijado en formol e incluido en parafina o bien por técnica de PCR. Se han descrito otros genes involucrados en la patogénesis secundaria del LCM, principalmente BCL2, ATM, TP53, CDKN2A, ATM, CDK4, MDM2, MYC Y BML1, entre otros. La mayoría de ellos está relacionada con fenómenos moleculares que intervienen en apoptosis, ciclo celular y/o daño estructural de ADN.1
Los estudios de imagen deben obtenerse con fines de estadificación con la PET-CT (tomografía computarizada por emisión de positrones) o TC (tomografía computarizada). En caso de sospecha a infiltración a tracto gastrointestinal es esencial la confirmación por estudio endoscópico y toma de biopsia.
Existen diversos factores pronósticos en relación con la supervivencia en pacientes con LCM; el índice pronóstico internacional de linfoma de manto (MIPI) toma en cuenta cuatro: edad, estado físico, niveles de deshidrogenasa láctica y cuenta de leucocitos totales. Con base en ellos se establecieron grupos de riesgo bajo, intermedio y alto con una supervivencia global (SG) a 5 años de 60, 35 y 21%, respectivamente (Tabla 2).22
| Tabla 2. Índice pronóstico de linfoma de células del manto22 | ||||
|---|---|---|---|---|
| Puntos | Edad | ECOG | DHL/LSN DHL | Leucocitos |
| 1 | <50 años | 0-1 | <0.67 | <6,700 |
| 2 | 50 a 59 años | - | 0.67-0.99 | 6,700-9,999 |
| 3 | 60 a 70 años | 2-4 | 1-1.49 | 10,000-14,999 |
| 4 | >70 años | - | 1.5 o más | 15,000 o más |
| 0 a 3 puntos: riesgo bajo; 4 a 5 puntos: riesgo intermedio; 6 a 11 puntos: riesgo alto; ECOG: Eastern Cooperative Oncology Group; DHL: deshidrogenasa láctica; LSN: límite superior de la normalidad | ||||
Se han asociado valores elevados del índice de proliferación (Ki67) a peores desenlaces. El MIPI biológico agrega el valor de Ki67 al índice anteriormente descrito y, con ello, forma cuatro grupos que se relacionan con supervivencia a 5 años de 85%, 72%, 43% y 17%, en grupos de riesgo bajo a alto, respectivamente.23
Recientemente se ha descrito el pronóstico desfavorable que confiere la mutación en el gen TP53 en pacientes tratados con quimioterapia intensiva y trasplante. La presencia de la mutación se ha asociado con una mediana de SG de 1.8 años, en comparación con 12.7 en pacientes sin mutación.24
El LCM es incurable. La SG se encuentra en promedio entre los 3 a 6 años con base en el tratamiento asignado. De acuerdo con la edad del paciente, el estado físico y el MIPI es posible dividir a los pacientes en tres grupos de tratamiento: pacientes jóvenes y con buen estado funcional, pacientes de mayor edad en mal estado funcional y pacientes frágiles.
Pacientes jóvenes y en buen estado funcional candidatos a trasplante
Pacientes menores de 65 años con buen estado funcional o pacientes mayores, pero en buen estado funcional, se benefician de quimioterapia intensiva, seguida de trasplante.
Se recomienda quimioterapia a base de esquema con dosis altas de citarabina, seguida de trasplante. De acuerdo con el protocolo nórdico se puede ofrecer R-CHOP por tres ciclos alternados con R-DHAP (cisplatino/carboplatino). Diversos estudios han demostrado el beneficio del trasplante autólogo en la primera línea de tratamiento con relación a la supervivencia libre de progresión (SLP) y a la SG. A largo plazo, el grupo de pacientes trasplantado alcanza medianas de SLP de hasta 6 años y SG de 10 años. Con base en lo anterior, se recomienda trasplantar a los pacientes con LCM etapa avanzada, MIPI de alto riesgo, con respuesta a la quimioterapia de inducción, menores de 65 años y con un estado físico adecuado para el tratamiento. El mantenimiento con rituximab posterior a trasplante ha mostrado prolongar la SLP.25-28
Por tanto, en pacientes con remisión completa, se recomienda consolidar con dosis altas de quimioterapia y trasplante autólogo de células progenitoras hematopoyéticas, seguidos de mantenimiento bimensual con rituximab por 2 a 3 años.29-32
El esquema R Hiper-CVAD ha sido recomendado previamente con base en estudios fase II, sin consolidación con trasplante; no obstante, se relaciona con mayor toxicidad en la inducción.33
En pacientes con etapas clínicas tempranas I/II sin factores de riesgo (enfermedad voluminosa, MIPI intermedio y alto, Ki67 mayor de 30%, mutación de TP53, sobrexpresión de P53 mayor al 50%, morfología blástica), recomendamos ciclos cortos de quimioterapia con o sin radioterapia.34
Pacientes mayores no candidatos a trasplante
No existe un tratamiento estándar para este grupo. Dentro de las opciones terapéuticas se encuentran R-CHOP, seguido de mantenimiento con rituximab cada 2 a 3 meses, por dos años.35 Rituximab/bendamustina por 6 ciclos con o sin citarabina; el mantenimiento no ha mostrado beneficio en este último grupo de pacientes.36-38 Una tercera opción son esquemas con bortezomib como VR-CAP.38,39
Pacientes frágiles
En pacientes frágiles y comorbilidades se recomienda quimioterapia e inmunoterapia con dosis ajustadas de esquemas RCVP, RB, R-clorambucil.34
La elección del tratamiento en pacientes con recaída/refractariedad (R/R) dependerá del tratamiento recibido en la primera línea, la duración de la respuesta, el estado funcional del paciente y las comorbilidades.
Los esquemas de tratamiento, además de los señalados en la primera línea, son inhibidores de la tirosincinasa de Bruton, en monoterapia hasta la progresión o combinado con rituximab.40-42 Lenalidomida con o sin rituximab; bortezomib en monoterapia. Entre otros esquemas de quimioterapia, recomendados previamente, se podría considerar R-Gemox.
En pacientes jóvenes y con buen estado físico con recaída postrasplante autólogo, se puede considerar llevar a trasplante alogénico de intensidad reducida.32
Situaciones especiales
En LCM in situ no se recomienda tratamiento. El riesgo de progresión es menor a 1% anual.43 En pacientes con LCM no ganglionar leucémico, se recomienda conducta «ver y esperar».44
Hasta 11% de los pacientes con LCM puede presentar mutación en TP53. El tratamiento con quimioterapia intensiva y trasplante autólogo no ha mostrado beneficio en este grupo, por lo cual se recomiendan esquemas de inducción con ITK y trasplante alogénico en pacientes con buen estado funcional.24
Los pacientes con variante blastoide tienen mayor riesgo de infiltración a SNC, adicionalmente a la presentación leucémica, síntomas B, deshidrogenasa láctica elevada, bajo ECOG y MIPI alto. Se deberá considerar la profilaxis con metotrexato intratecal o sistémico; no obstante, los datos no son concluyentes.45
En pacientes en remisión completa, se recomienda el seguimiento cada 3-6 meses por 5 años y posteriormente anual. Debido al alto riesgo de recurrencia en estos pacientes, se recomienda la vigilancia cada 3 a 6 meses durante los primeros 5 años, con determinación de biometría hemática y LDH, además de estudio de imagen (TAC o US) anual. La PET-CT no está recomendada para el seguimiento. Después de los 5 años, el seguimiento puede llevarse a cabo de manera anual.
El linfoma de células del manto se diagnostica generalmente en etapas avanzadas. La determinación del inmunofenotipo es fundamental puesto que la expresión de ciclina D1 constituye el parámetro más útil para el diagnóstico y la proteína P27 se utiliza como un elemento más para el diagnóstico diferencial.
Los factores pronósticos, directamente relacionados con la supervivencia, en pacientes con linfoma de células del manto son: edad, estado físico, niveles de deshidrogenasa láctica y cuenta de leucocitos totales.
Pese a que el linfoma de células del manto es incurable, el tratamiento depende de la edad del paciente, el estado físico y el índice pronóstico internacional de linfoma de manto. De acuerdo con ellos, es posible dividir a los pacientes en tres grupos de tratamiento: pacientes jóvenes y con buen estado funcional, pacientes de mayor edad en mal estado funcional y pacientes frágiles. Esta Oncoguía busca unificar criterios y dar orientación general a los médicos tratantes.
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