**Latin American Journal of Clinical Sciences and Medical Technology is an open access magazine.

To read all published articles and materials you just need to register

Registration is free of charge.   Register now

If you already have registered please   Log In
**
Wednesday April 15th, 2026
Latin American Journal of Clinical Sciences and Medical Technology
Index
Partnerships
DADI Salud
Published Volumes
Submit & Guides for Authors
Authors / Reviewers Access
Editorial Board
Register
Log In
Artículo Especial

David Isla Ortiza; Sergio Israel Aguilar Villanuevab; David F. Cantú de Leónc; Rosa Angélica Salcedo Hernándeza; Salim Abraham Barquet Muñoza; Lucely Cetina Péreza; Eder Arango Bravoa; Tatiana Galicia Carmonaa; Dolores Gallardo Rincóna; Milagros Pérez Quintanillad; Miguel Ruiz Campose; Sarina Navarro Santiestebanf; Elva Gabriela Vanoye Carlof; Silvia Fabiola Estrada Riverag; Jessica Elizabeth Salazar Camposh; Rodolfo Saúl Torres Mendozai; Hugo M. Vázquez Garcíaj; Guadalupe Elizabeth Trejo Duránk.
aDepartamento de Ginecología Oncológica, Instituto Nacional de Cancerología, Ciudad de México, México; bCirugía Oncológica, Instituto Nacional de Cancerología, Ciudad de México, México; cDepartamento de Investigación, Instituto Nacional de Cancerología, Ciudad de México, México; dCentro Médico ABC, Ciudad de México, México; eCáncer Center TEC 100 Querétaro, México; fHospital General Agustín O’Horan Mérida, México; gInstituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”, Ciudad de México, México; hHospital Materno Infantil de Mexicali Baja California, México; iHospital General de Zona 01, IMSS San Luis Potosí, México; jChristus Muguerza Hospital Alta Especialidad, Monterrey, Nuevo León, México; kDepartamento de Braquiterapia, Instituto Nacional de Cancerología, Ciudad de México, México.
Autor para correspondencia: , . Números telefónicos: ; e-mail: islasurgery@hotmail.com

Cita: Isla Ortiz D, Aguilar Villanueva SI, Cantú de León DF, Salcedo Hernández RA, Barquet Muñoz SA, Cetina Pérez L, et al. Oncoguía de cáncer cervicouterino 2020.
Lat Am J Clin Sci Med Technol. 2021 Apr;3:69-80.
Recibido: 27 de enero, 2021
Aceptado: 23 de marzo, 2021
Publicado: 20 de abril, 2021
Vistas: 4339
Descargas: 32
RESUMEN

En México, el cáncer cervicouterino (CACU) representa la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres. La infección persistente por el virus del papiloma humano está directamente relacionada con el desarrollo de CACU. La vacuna es el medio idóneo de prevención. El diagnóstico se debe realizar mediante exploración física y biopsia. En etapas tempranas, la determinación del pronóstico y la necesidad de tratamiento adyuvante se realiza mediante la etapificación quirúrgica por medio de estudio histopatológico. En enfermedad localmente avanzada, se recomienda tomografía computarizada toracoabdominal para determinar la localización y extensión de la enfermedad ganglionar. El tratamiento se basa en la etapa clínica y estado funcional de la paciente; la cirugía es la piedra angular en las etapas clínicas tempranas. En pacientes con contraindicación quirúrgica, la radioterapia es el tratamiento de elección. El estándar de tratamiento en enfermedad localmente avanzada es la quimiorradioterapia definitiva. En pacientes con etapas metastásicas, recurrentes y persistentes, que no son candidatas a manejo quirúrgico y/o radioterapia, el tratamiento sistémico es el indicado. En esta Oncoguía también se describe el manejo de la enfermedad recurrente y metastásica, preservación de la fertilidad y CACU y embarazo.

Palabras clave: neoplasia intraepitelial cervical, papillomavirus humano, diagnóstico, estadificación, tratamiento

ABSTRACT

In Mexico, cervical cancer (CC) is the second cause of death for cancer in women. The persistent infection by human papillomavirus is directly related to the development of CC. The vaccine is the optimal preventive measure. The diagnosis should be established based on a physical exam and biopsy. In early stages, surgical staging (through histologic examination) determines the prognosis and the need for neoadjuvant treatment. It is recommended to perform thoracoabdominal computed tomography in locally advanced diseases to assess the nodal disease site and extension. Treatment is based on the clinical stage and the patient’s performance status; surgery is the cornerstone in the early clinical stages. Radiotherapy is the election treatment in patients who cannot undergo surgery. The standard treatment for locally advanced disease is definite chemoradiotherapy. Systemic therapy is appropriate for patients with metastatic, recurrent, and persistent stages and not candidates for surgical management and/or radiotherapy. This Oncoguía also describes the recurrent and metastatic disease management, fertility preservation and CC, and pregnancy.

Keywords: cervical intraepithelial neoplasia, papillomaviridiae, diagnosis, staging, treatment

INTRODUCCIÓN

Estas guías son sugerencias y recomendaciones para el manejo de pacientes en condiciones ideales; no constituyen razonamientos costo-eficientes, ni determinantes, para la compra de medicamentos. Su objetivo es proporcionar orientación para la toma de decisiones en cuanto a prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las pacientes con cáncer cervicouterino (CACU) a los especialistas involucrados en el diagnóstico y manejo de dicha neoplasia; todo ello basado en la evidencia más reciente y en la experiencia del Departamento de Ginecología Oncológica del Instituto Nacional de Cancerología (INCan).

Incidencia y mortalidad

El cáncer cervicouterino (CACU) es la cuarta neoplasia más frecuente en mujeres. Se estimó una incidencia de 537,000 casos y 270,000 muertes a nivel mundial en 2018. En México, el CACU ocupa el tercer lugar en incidencia y el segundo en mortalidad, en mujeres de 20 a 84 años.1

Factores causales de CACU

El virus del papiloma humano (VPH) es la causa de la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Se calcula que alrededor del 80% de las personas contraerán infección por VPH en su vida.

Se han identificado más de 115 tipos de VPH. La Agencia Internacional para Investigación del Cáncer (IARC) clasificó, de acuerdo con su potencial carcinogénico, a 14 tipos como riesgo alto. VPH 16 y 18 son los que más se relacionan con CACU, entre el 55-60% y el 10-15%, respectivamente. La infección persistente por VPH tiene una relación de 99.7% con el desarrollo de CACU.2

Prevención primaria

La vacuna contra el VPH puede disminuir el desarrollo de lesiones precancerosas cervicales y bajar drásticamente las tasas de incidencia de CACU, lo cual se observó tras la implementación de los programas de vacunación a gran escala. Existen tres vacunas:

  1. Cervarix® (no disponible en el mercado), bivalente, de antígenos contra VPH 16 y 18; eficaz al 100% de seroconversión.
  2. Gardasil®, tetravalente, que contiene antígenos contra VPH 16, 18, 6 y 11; eficaz al 100% de seroconversión. Esta vacuna mostró protección de al menos 85%.
  3. La vacuna bivalente (para la prevención de NIC [neoplasia intraepitelial cervical] 2 o mayor), que mostró protección de 81%.

Gardasil® 9, la vacuna más reciente, contiene antígenos contra los tipos 6, 11, 16, 18, 31, 32, 33, 45, 52 y 58. Incrementa el potencial de prevención hasta el 90% del cáncer relacionado con VPH. La eficacia fue del 100% para NIC3, adenocarcinoma in situ y carcinoma invasor. También demostró eficacia de 97.4% para la prevención de neoplasia cervical de alto grado y la enfermedad vulvar y vaginal relacionada con los 5 tipos de VPH extras incluidos en esta vacuna (31, 33, 45, 52 y 58). El consenso para la vacunación comprendía a toda mujer entre los 9 y 45 años.3-6

Dosis de las vacunas

En agosto de 2019 se publicaron las nuevas recomendaciones para ofrecer la vacuna contra el VPH, por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (Advisory Committee on Immunization Practices, ACIP) del Centro de Control de Enfermedades (Centers for Disease Control, CDC) de Estados Unidos7,8:

  • La vacuna contra el VPH se administra en un esquema de tres dosis, con una segunda dosis de 1 a 2 meses después de la primera y una tercera dosis 6 meses después de la primera, cuando se inicia después de los 15 años. Cuando se inicia antes de los 15 años, la vacuna se administra en un esquema de 2 dosis.
  • Las personas con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y pacientes inmunocomprometidos deben recibir el esquema de tres dosis, sin importar la edad.

En México, la vacuna contra VPH se encuentra disponible dentro del esquema nacional de vacunación para niños y niñas de quinto año de primaria y 11 años, no escolarizados, en un esquema de tres dosis (0, 6 y 60 meses).9

Seguridad de la vacuna

El Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (Global Advisory Committee on Vaccine Safety, GACVS) informó que la vacuna contra VPH es totalmente segura y que los eventos asociados son leves o moderados. La reacción adversa más frecuente es anafiláctica y se presenta en 1.7 casos por millón de dosis aproximadamente.9

Prevención secundaria contra el CACU

La herramienta tradicionalmente utilizada para la prevención secundaria es la citología con técnica de tinción de Papanicolaou porque tiene sensibilidad del 70% (IC 95% 57-80) y especificidad del 90% (IC 95% 86-93).10

Adicionalmente, se han incorporado las pruebas moleculares para detección de VPH con sensibilidad de hasta 94% (IC 95% 89-97) y especificidad de 90% (IC 95% 86-93). En conjunto, la citología y la prueba de VPH elevan la sensibilidad y la especificidad 93% y 96%, respectivamente.11

La prevención secundaria inicia a partir de los 21 años de edad. Los intervalos en el grupo etario entre los 21 y 30 años se lleva a cabo cada tres años con citología exclusivamente; mientras que entre los 30 y 65 se recomienda cada tres años si es con citología exclusivamente, o cada cinco años, si se hace con citología, en conjunto con prueba de VPH. Deben dejar de ser tamizadas las mujeres > 65 años o las pacientes histerectomizadas por causas benignas en las que se han descartado lesiones ocasionadas por VPH.12

En el caso de detectar algún tipo de lesión por citología o VPH, se recomienda realizar una biopsia dirigida por colposcopía y, dependido del tipo de lesión, se establece el manejo. Para la NIC 1, el riesgo de malignización es de 1%, mientras que para NIC 2 y NIC 3 de 1.5% y hasta 12%, respectivamente.13 Por ello, se recomienda tratar las lesiones de alto grado, preferentemente con métodos resectivos, para obtener un espécimen que será evaluado por patología de márgenes.14

DIAGNÓSTICO

Para el diagnóstico de CACU se debe realizar exploración física y una biopsia.15 Esta última puede realizarse por medio de escisión y, en caso de no visualizarse dicha lesión, se debe realizar un cono. La muestra debe ser evaluada por un patólogo experto tomando en cuenta las dimensiones, profundidad de invasión, estado de los márgenes, si hay patología coexistente e invasión linfovascular.

Etapificación

En etapas tempranas, el estándar de oro para determinar el pronóstico y la necesidad de tratamiento adyuvante es la etapificación quirúrgica por medio de estudio histopatológico, a excepción de los estadios IA1 sin invasión linfovascular.16 Para estadificar adecuadamente es indispensable la exploración física, evaluar el tamaño del tumor, la localización, si el cérvix se encuentra engrosado o no, la afección de los parametrios, la integridad del recto, la extensión hacia el canal vaginal y la afección a estructuras vecinas. En caso de que el examen físico sea difícil o si hay incertidumbre en el involucro vaginal o parametrial, un grupo interdisciplinario debe explorar, preferentemente bajo anestesia (Tabla 1).

Tabla 1. Etapificación de la FIGO 2018 para cáncer cervicouterino
Estadio I
El carcinoma está estrictamente confinado al cuello uterino

  • IA carcinoma invasor que puede ser diagnosticado sólo por microscopia, con una profundidad máxima de invasión de < 5 mm
    • IA1 Invasión estromal < 3 mm de profundidad
    • IA2 Invasión estromal mayor o igual de 3 mm y menor de 5 mm de profundidad

  • IB Carcinoma invasor con invasión mayor a 5 mm, limitado al cuello uterino
    • IB1 Profundidad de más de 5 mm de invasión estromal y menor de 2 cm en su mayor dimensión
    • IB2 Mayor o igual a 2 cm y menor a 4 cm en su mayor dimensión
    • IB3 Mayor o igual a 4 cm en su mayor dimensión
Estadio II
El carcinoma invade más allá del útero, pero no se ha extendido hacia el tercio inferior de la vagina o de la pared pélvica

  • IIA Involucro limitado a los dos tercios superiores de la vagina sin involucro parametrial
    • IIA1 Invasión menor de 4 cm en su mayor dimensión
    • IIA2 Invasión mayor o igual a 4 cm en su mayor dimensión

  • IIB Involucro parametrial sin afección a la pared pélvica

Estadio III
El cáncer involucra el tercio inferior de la vagina y / o se extiende hacia la pared pélvica y / o causa hidronefrosis o insuficiencia renal y / o involucra ganglios linfáticos pélvicos y / o para-aórticos

  • IIIA Cáncer involucra el tercio inferior de la vagina, sin extensión a la pared pélvica
  • IIIB Extensión a la pared pélvica y / o hidronefrosis o riñón no funcionante

  • IIIC Involucro de ganglios pélvicos y / o para-aórticos, independientemente del tamaño tumoral y la extensión (con anotaciones de si es identificado por imagenología o por patología)
    • IIIC1 Metástasis a ganglios pélvicos únicamente
    • IIIC2 Metástasis a ganglios para-aórticos
Estadio IV
El cáncer se ha extendido más allá de la pelvis verdadera o ha involucrado (corroborado por biopsia) la mucosa de la vejiga o del recto

  • IVA Diseminación hacia órganos contiguos

  • IVB Diseminación a órganos distantes

Tomado de Bhatla N, 201917.

Los cambios realizados en el último consenso de la FIGO fueron:

  • Etapa IA. Se retiró el criterio de la extensión lateral como parte de la clasificación en la etapa IA y quedó únicamente la invasión < 3 mm para IA1 y ≥ 3 mm y < 5 mm para el estadio IA2.
  • Etapa IB. Se agregó un corte de 2 cm, por lo que se añadió IB3 para tumores > 4 cm.
  • Etapa II. Sin cambios.
  • Etapa III. Se añadió la etapa IIIC como aquella con afección ganglionar, ya sea IIIC1 (ganglios pélvicos) o IIIC2 (ganglios para-aórticos).
    • La presencia de micrometástasis (<  2 mm) no cambia el estadio.
    • La presencia de invasión linfovascular no cambia la etapificación, así como tampoco la cambia la invasión al cuerpo uterino. Se insiste en que se utilice la mejor tecnología disponible y, de tener duda en el estadio, asignar el estadio menor.18

En enfermedad localmente avanzada (a partir de IB3), se recomienda el uso de tomografía computarizada toracoabdominal o tomografía por emisión de positrones (PET-CT) para determinar la localización y extensión de la enfermedad ganglionar. El PET-CT tiene sensibilidad de 53%-73% y especificidad del 90-97% para detectar enfermedad ganglionar.18 La sensibilidad de la resonancia magnética es significativamente mayor que la tomografía computarizada para identificar invasión parametrial (74% vs. 55%), afección ganglionar (60% vs. 43%), así como para identificar invasión a vejiga o a recto según un metanálisis, por lo que se recomienda su uso para identificar extensión a otros tejidos.19

Si se identifican anomalías que generen duda en cuanto a la presencia de enfermedad, deben confirmarse con biopsia para evitar un tratamiento inadecuado. La biopsia con aguja gruesa es la opción preferida en comparación con la biopsia por aspiración con aguja fina, dado que la primera permite el análisis histológico del tejido.17 Para registrar si la etapificación fue realizada por medio de imagen o patología, se recomienda también añadir una «r» o «p» previo al estadio, respectivamente.17 Cuando existe duda de si hay invasión a vejiga o a recto es obligatorio realizar una cistoscopia o rectosigmoidoscopia, con toma de biopsia.17

TRATAMIENTO

Tratamiento en etapas tempranas

El tratamiento se determinará de acuerdo con la etapa clínica y estado funcional de la paciente. En las etapas clínicas tempranas, la cirugía será piedra angular; sin embargo, en pacientes con contraindicación quirúrgica, la radioterapia es el tratamiento de elección con iguales resultados oncológicos, pero diferente perfil de toxicidad.20

Etapa clínica IA1

Este cáncer es microinvasor y su tratamiento se definirá de acuerdo con la presencia o no de permeación linfovascular (PLV), ya que está relacionado con la afección ganglionar, es un factor pronóstico independiente de recurrencia21 y del deseo de preservación de la fertilidad (el cual se explicará en otro apartado).

Las pacientes con etapa clínica (EC) IAI sin PLV tienen 0 a 0.8% de probabilidad de afección ganglionar, por lo que está indicada la histerectomía extrafascial sin linfadenectomía.22 El porcentaje de curación de estas pacientes es del 100%.

En las pacientes con una EC IA1 y presencia de permeación linfovascular, el riesgo de tener metástasis ganglionares incrementa de 3 a 5%. Se recomienda realizar una histerectomía tipo B con linfadenectomía pélvica bilateral. Se puede considerar realizar ganglio centinela, pero esto dependerá de la experiencia e infraestructura del centro. Aunque no es estándar en algunas guías, puede seguirse el algoritmo del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center.23

Etapa clínica IA2

En la EC IA2, la probabilidad de afección ganglionar es de 5-13%23 por lo que está indicado realizar histerectomía tipo B con linfadenectomía pélvica bilateral.24 Se puede considerar realizar ganglio centinela, de acuerdo con lo anteriormente mencionado.25

Etapas IB1, IB2 y IIA1

Para las pacientes con EC IBI y IB2 y seleccionadas IIA1, el tratamiento de elección es la histerectomía tipo C1, con linfadenectomía pélvica bilateral. La probabilidad de metástasis al ovario es 0.9% por lo que en pacientes premenopáusicas puede valorarse la preservación de ovarios.25 Se puede valorar la realización del ganglio centinela, con las consideraciones anteriores.

Nota importante

El abordaje quirúrgico estándar debe ser abierto debido a que un estudio multicéntrico aleatorizado demostró que la histerectomía radical realizada por mínima invasión estaba asociado con menor supervivencia global (SG) y supervivencia libre de enfermedad (SLE).26

En la Tabla 2 se presenta una clasificación de histerectomías y sus indicaciones, según Querleu y Morrow.

Tabla 2. Clasificación de las histerectomías e indicaciones
TipoDescripciónIndicación
AHisterectomía extrafascial, en la cual la posición de los uréteres es determinada por palpación o visión directa, sin liberarlos. El paracérvix es seccionado medial al uréter, pero lateral al cuello uterino.
Resección vaginal es mínima menor a 10 mm
Cáncer cervicouterino IAI
Carcinoma in situ

B1. Histerectomía radical modificadaEl parametrio es cortado a nivel del uréter, resección parcial del ligamento uterosacro y parametrio ventral (mitad medial).
Resección de 10 mm de vagina
Cáncer cervicouterino 1A1, con permeación linfovascular y cáncer cervicouterino IA2

B2Idéntica a la histerectomía B1, se agrega la linfadenectomía paracervical sin resección de estructuras nerviosas o vasculares.

C1. Histerectomía radical con preservación de los nervios del plexo hipogástrico inferior, así como las ramas vesicales del plexo pélvicoEl parametrio es resecado a nivel del borde medial de los vasos ilíacos internos. La profundidad del margen es la vena uterina profunda. El parametrio dorsal es resecado a nivel del recto y el ventral a nivel de la vejiga.
Se reseca el tercio superior del a vagina.
Cáncer cervicouterino IB1-IB2
Casos seleccionados en etapa IIA1

C2. Histerectomía radical sin preservación de los nervios del plexo hipogástrico inferiorEl parametrio es resecado a nivel de los vasos ilíacos internos.
Es necesario disecar el uréter desde el parametrio ventral y este parametrio es cortado a nivel de la pared de la vejiga. Se cortan las ramas vesicales del plexo hipogástrico. El parametrio dorsal es resecado a nivel del sacro.
En casos en que no se pueda realizar la C1 por razones anatómicas

D1. Resección lateral extendida. Resección de todo el parametrio y tejidos de la pared pélvicaResección con los vasos obturadores, hipogástricos y exposición de la raíz del nervio ciático. La resección es lateral a los vasos ilíacos internos, cortando los vasos de la glútea superior, glútea inferior y pudendosPuede ser usado en etapas IIB

D2. Resección lateral extendidaResección de las estructuras antes mencionadas y resección de estructuras musculares y la fascia. Este procedimiento corresponde a la resección endopélvica de Höckel.Puede estar indicada en tumores recurrentes laterales

Tomado de Querleu D, 2017.27

Tratamiento adyuvante en enfermedad temprana

El tratamiento quirúrgico es ideal en etapas tempranas (IAI-IB3); sin embargo, 10 a 15% de las pacientes tendrán riesgo de recurrencia. Existen tres grupos28 de riesgo según los hallazgos del reporte histopatológico:

  • Riesgo bajo. Tumores < 4 cm, ganglios negativos, sin PLV y con afección máxima de un tercio del estroma del cérvix (recurrencia a pelvis en 2.2%).28-30
  • Riesgo intermedio. Tumores > 4 cm, PLV, invasión profunda del estroma cervical (<1/3) (recurrencia a pelvis en 13.5%, y a distancia en 1.3%).28-30
  • Riesgo alto. Ganglios positivos y/o márgenes quirúrgicos positivos y/o afección parametrial (recurrencia a pelvis en 25.9%, y a distancia en 48.3%).29,30

La radioterapia se reserva para las pacientes en riesgo intermedio. La quimiorradioterapia adyuvante con cisplatino a 40 mg/m2 semanal por 5-6 semanas es el estándar de tratamiento en grupos de riesgo alto porque prolonga la SG a 4 años (81% vs. 71%)4 y la supervivencia libre de recurrencia (SLR) (HR de 0.53).31

Tratamiento en enfermedad localmente avanzada

Quimiorradioterapia concomitante

El estándar de tratamiento en enfermedad localmente avanzada (Ib3-IVa) es la quimiorradioterapia definitiva. El cisplatino a 40 mg/m2 semanal por 5-6 aplicaciones es el agente radiosensibilizador indicado.

Este tratamiento se basa en cinco ensayos clínicos aleatorizados y ha sido confirmado por varios metanálisis, con un hazard ratio (HR) de 0.81% para SG y 0.78 para SLE, lo cual muestra un beneficio absoluto en SG del 6% y en SLE del 8%, comparado con radioterapia sola.32-36

El carboplatino AUC de 2 semanal durante la concomitancia es una opción de tratamiento en pacientes vulnerables no candidatas a cisplatino.37,38

La concomitancia con la combinación de cisplatino 40 mg/m2/gemcitabina 125 mg/m2 semanal por 5-6 aplicaciones, seguida de adyuvancia con cisplatino/gemcitabina por dos ciclos trisemanales puede ser una opción en pacientes seleccionadas, tomando en cuenta el perfil de toxicidad de la combinación, ya que muestra beneficio de 9% en supervivencia libre progresión (SLP) a tres años.39-41

Quimioterapia neoadyuvante en la enfermedad localmente avanzada

La quimioterapia neoadyuvante no es un estándar de tratamiento. Existen numerosos ensayos clínicos con serias limitaciones metodológicas que demuestran un beneficio limítrofe y, en algunos, incluso resultados deletéreos. Sin embargo, se utiliza cuando el tiempo de inicio del tratamiento con radioterapia es prolongado.42

Abordaje del CACU en hallazgo incidental

El porcentaje de hallazgo incidental de CACU invasor posterior a una histerectomía extrafascial no es nada despreciable, oscila entre 5.3% y 10.8%.43,44 Aun en pacientes bien protocolizadas (antes de la intervención), en 2010 Park et al. reportaron 2,792 pacientes con CACU invasor, 147 (5.3%) habían sido detectadas después de una histerectomía simple por condiciones benignas o lesiones premalignas.43 Asimismo, en 2019, Ruengkhachorn et al.44 encontraron que de 526 pacientes con carcinoma de cérvix invasor, 57 pacientes (10.8%) fueron diagnosticadas tras una histerectomía simple, por lo que es importante determinar si es necesaria una reintervención quirúrgica en el manejo de este grupo de pacientes.

Se debe realizar historia clínica, así como una exploración física completa, laboratorios que incluyan recuento plaquetario, función renal, hepática y realizar estudios de imagen como radiografía de tórax, tomografía computada o PET CT, estudios solicitados de acuerdo con la etapa. Se debe considerar resonancia magnética en pacientes con enfermedad residual.45

La EC IA1 sin permeación linfovascular se puede dejar en vigilancia, ya que en este grupo en especial la afección ganglionar es menor del 1%, de modo que la histerectomía sin linfadenectomía es la cirugía de elección y las tasas de curación son de 100%.

En pacientes con EC IA1 con permeación linfovascular, etapa IA2 a IB o márgenes positivos o enfermedad residual es importante determinar, mediante estudio de imagen, si existe o no afección ganglionar y cuáles son las características de los márgenes en el espécimen de Patología.

En caso de márgenes positivos con estudios de imagen negativos para afección ganglionar, lo más aconsejable es administrar quimioterapia (QT)/radioterapia (RT) pélvica + braquiterapia. En pacientes con márgenes quirúrgicos negativos y estudios de imagen negativos a afección ganglionar se puede:

  1. vigilar,
  2. dar RT pélvica + braquiterapia + QT concomitante y
  3. en caso de desconocer los criterios de Sedlis, realizar parametrectomía, resección de tercio superior de vagina y linfadenectomía pélvica bilateral + muestreo ganglionar para-aórtico en el espécimen de patología.

Márgenes positivos, ganglios positivos y/o parametrios positivos: QT/RT concomitante + braquiterapia.46

Pacientes con márgenes positivos, enfermedad residual, estudio de imagen positiva o criterios de Sedlis QT/RT concomitante + braquiterapia.46

Se han publicado 270 casos de reintervención quirúrgica en pacientes con diagnóstico incidental de CACU invasor. Se realizó parametrectomía radical y linfadenectomía pélvica de los cuales el 16% presentó enfermedad residual, 8% involucro vaginal o parametrial y 10% evidencia de enfermedad ganglionar, casos en los que se incluyeron pacientes con tumor > 2 cm, invasión del estroma cervical o márgenes positivos en la pieza de patología de la histerectomía.

En etapas IA2 y IB se consideran pacientes de bajo riesgo: invasión del estroma < 10 mm, tumor < 2 cm, ganglios negativos y márgenes negativos, por lo que se pueden quedar en vigilancia, ya que el riesgo de afección parametrial es menor del 1%. De acuerdo con estos hallazgos, se propone el siguiente algoritmo de manejo en pacientes con hallazgo incidental de CACU invasor posterior a histerectomía:

  • Márgenes negativos. Diámetro máximo del tumor < 20 mm e invasión del estroma < 10 mm (pacientes de riesgo bajo): linfadenectomía pélvica, si hay ganglios positivos, dar tratamiento adyuvante, si son negativos: observar. En pacientes con márgenes negativos, pero diámetro máximo del tumor ≥ 20 mm e invasión del estroma ≥10 mm: parametrectomía radical o tratamiento adyuvante.47
  • Márgenes positivos. Parametrectomía radical o tratamiento con quimiorradioterapia concomitante.
Tratamiento sistémico de enfermedad metastásica, recurrente o persistente

En pacientes con etapas metastásicas (EC IVb), recurrentes y persistentes, que no son candidatas a manejo quirúrgico y/o radioterapia, el tratamiento sistémico es el indicado. El oncólogo médico debe considerar como primera opción de tratamiento la combinación de QT + bevacizumab. El beneficio en la SG y la SLP es de 17 meses y 8.2 meses de acuerdo con el estudio GOG 240, con los siguientes esquemas48:

  • Cisplatino 50 mg/m2 (día 1) + paclitaxel 175 mg/m2 (día 1) o topotecán 0.75 mg/m2 (día 1-3) + bevacizumab 15 mg/kg (día 1), cada 21 días.48

Es importante destacar que en las pacientes con enfermedad pélvica se debe demostrar la ausencia de tumor en la mucosa vesical o rectal, por medio de rectosigmoidoscopia/cistoscopia, con la finalidad de disminuir la probabilidad de fístulas.48

El beneficio de recibir bevacizumab es mayor en pacientes con riesgo moderado (2-3 factores de riesgo) y alto (4-5 factores de riesgo), según los criterios de Moore: raza negra, ECOG 1, enfermedad pélvica, antecedente de exposición previa a cisplatino, intervalo libre de progresión < 1 año. Estos grupos presentan incremento de 5.8 meses en la SG, comparado con las pacientes que no reciben la terapia antiangiogénica.49

La combinación de carboplatino (AUC 5) + paclitaxel (175 mg/m2) + bevacizumab (15 mg/kg) puede ser considerada una alternativa en pacientes no candidatas a cisplatino, de acuerdo con los resultados preliminares del estudio CECILIA, que sugieren es segura y eficaz.49,50

En pacientes no candidatas a tratamiento con terapia antiangiogénica, los esquemas de elección, con aplicación cada tres semanas por seis ciclos son51:

  • Cisplatino 50 mg/m2 + paclitaxel 175 mg/m2, o vinorelbina 30 mg/m2 (día 1 y 8), o gemcitabina 1000 mg/m2 (día 1 y 8), o topotecán 0.75 mg/m2 (días 1-3).52

El estudio GOG 204 evaluó dichas combinaciones y demostró eficacia similar en SG, SLP y tasas de respuesta, con una tendencia a favor de cisplatino/paclitaxel (SG 12.8 meses y SLP 5.8 meses).51

El uso de carboplatino no es inferior a cisplatino cuando se combina con paclitaxel, por lo que ambas son opciones en primera línea de tratamiento.52

En segundas líneas se pueden utilizar algunas de las combinaciones previas, dependiendo del estado funcional de la paciente y del esquema previamente utilizado. Otras opciones de tratamiento con tasas de respuesta de hasta el 20% con monodroga son: docetaxel, gemcitabina, ifosfamida, irinotecán, topotecán, pemetrexed o vinorelbina.53

El tratamiento de inmunoterapia en segunda línea con pembrolizumab 200 mg cada tres semanas por dos años o hasta la progresión está indicado para pacientes con expresión de PD-L1 (programmed death-ligand 1) positivo o MSI-H/dMMR (microsatellite instability high/deficient mismatch repair); con tasas de respuesta de 12.2%.54,55

Tratamiento quirúrgico en enfermedad recurrente

Recurrencia se define como la reaparición de un tumor o el desarrollo de lesiones a distancia, seis meses después de la remisión completa de la enfermedad. La tasa de recurrencia varía de 10% hasta 75% de los casos. Las recurrencias generalmente ocurren en los primeros dos años de seguimiento.56,57

Después del tratamiento con radioterapia, 27% de las recurrencias ocurre en el cérvix uterino, 6% en los dos tercios inferiores de la vagina, 43% en los parametrios (incluida la pared pélvica), 16% a distancia y 8% en sitios no especificados. En general, para las pacientes con enfermedad a distancia no hay tratamiento quirúrgico.58

Histerectomía radical

Se sugiere únicamente en casos seleccionados de recurrencias centrales y < 2 cm.52-59 Deben ser lesiones móviles sin datos de afección parametrial tanto por clínica como por evaluación radiológica mediante resonancia magnética.

Antes de ofrecer este tratamiento se debe contar con confirmación histológica de la recurrencia. La SG a 5 años en lesiones < 2 cm es de hasta 90%, la cual disminuye hasta 64% en caso de tumores mayores a este tamaño.60 La SLE a 5 años es variable dependiendo del tamaño, en tumores inicialmente pequeños confinados al cérvix oscila entre 49 y 84%, pero en tumores más avanzados puede llegar a ser de 25%.61

Exenteración pélvica

Fue descrita por primera vez en 1948 por Brunschwing y, desde entonces, es el procedimiento de elección en el CACU recurrente o persistente, posterior a tratamiento con radioterapia.

Son candidatas las pacientes con recurrencias centrales sin evidencia de enfermedad metastásica.62,63 Los factores que se asocian a mejor pronóstico son: tamaño tumoral < 5 cm, período libre de enfermedad > 2 años, tipo histológico adenocarcinoma, ausencia de ganglios positivos, ausencia de ganglios pararectales en la pieza quirúrgica, ausencia de permeación linfovascular y márgenes quirúrgicos negativos.62 La morbilidad es de hasta 70% (51-82%) y la mortalidad del 10 al 15%. La SG a 5 años varía de 40 hasta el 62%.60

De acuerdo con las características de la extensión de la resección visceral, se puede dividir en:

  • anterior (resección de vejiga, útero y vagina),
  • posterior (resección de útero, vagina y recto) o
  • total (resección de vejiga, útero, vagina y recto).

Existen también tres tipos de exenteración, de acuerdo con su relación con el músculo elevador del ano:

  • tipo I (supraelevadora),
  • tipo II (infraelevadora) y
  • tipo III (infraelevadora con vulvectomía).

No hay diferencia en supervivencia entre estos tres tipos; la tipo III se aplica para cualquier paciente, pero se prefiere en pacientes con recurrencias voluminosas o con invasión del canal anal, parte inferior de la vagina o vulva.61

Recurrencia en pared pélvica

La resección endopélvica extendida lateralmente (laterally extended endopelvic resection, LEER) fue descrita por Höckel en 1999. Se puede ofrecer a pacientes con recurrencia con extensión a la pared pélvica.

Esta técnica se basa en la resección de los órganos del mismo origen ontogénico. Está contraindicada en la presencia de enfermedad metastásica a distancia o afección del nervio ciático.57,58 La afección ganglionar por sí misma constituye un factor de mal pronóstico, aunque no es una contraindicación del procedimiento.

Aunque no hay contraindicación por el tamaño de la lesión, se ha encontrado SG menor en pacientes con tumores > 5 cm (43%), en comparación con tumores más pequeños (63%). Se ha reportado SG de hasta 61% a 5 años, con SLE del 57%. Al ser un procedimiento altamente complejo, la morbilidad puede llegar a ser hasta del 40 al 70%.56,57,61 La resección completa sin evidencia de enfermedad residual se relaciona con SG más larga a 2 años (100% vs. 50%) sin cambios en la mortalidad perioperatoria.61

Manejo quirúrgico de las metástasis

Existe poca información en la literatura que avale el papel de la cirugía de lesiones metastásicas en enfermedad persistente, por lo que no existe un tratamiento estándar establecido.59

La finalidad de la resección de metástasis pulmonares es la erradicación del tumor, que podría contribuir a prolongar la supervivencia. En estos casos se sugiere un adecuado control del tumor primario, que no exista evidencia de enfermedad extrapulmonar, estado funcional adecuado para la cirugía, posibilidad de resección completa de la lesión y que no haya mejor tratamiento disponible.60

Se ha reportado aumento de la supervivencia a 5 años en pacientes que presentan un período libre de enfermedad > 12 meses, menos de tres metástasis pulmonares, diámetro < 3 cm de la lesión y ausencia de enfermedad extrapulmonar. Se identificó que en pacientes que presentan metástasis pulmonar al momento del diagnóstico (EC IVB), presentan pobre supervivencia a 5 años, en comparación con las pacientes sometidas a metastasectomía por recurrencia y con intervalo libre de enfermedad > 12 meses (17.1% vs. 59.8%, respectivamente, P<.0001); resultado que sugiere que la resección de la metástasis pulmonar en EC IVB puede contribuir al control locorregional, sin efecto benéfico en SG.60,61

Las lesiones óseas suelen ser irresecables y el sitio más frecuente es la columna lumbosacra. Se han descrito reportes de casos con resección de lesiones óseas resecables, únicamente con fines paliativos y control del dolor.62

Las metástasis a sistema nervioso central (SNC) suelen ser excepcionales con una frecuencia descrita del 0.5% al 1.2%. Habitualmente se les considera incurables, con supervivencia media de 2.3 meses.4 La modalidad de tratamiento dependerá del número de metástasis, sitio anatómico, presencia de metástasis en otros órganos y estado clínico funcional. Para este grupo de pacientes se ha descrito que la QT seguida de RT, o cirugía seguida de RT, muestran discreta prolongación de la supervivencia, comparada con RT únicamente.63

Preservación de fertilidad en CACU

La preservación de fertilidad en CACU requiere un manejo multidisciplinario que incluya biólogo de la reproducción, ginecólogo-oncólogo, radioterapeuta y oncólogo médico, junto con la paciente para la toma de decisiones. La candidata ideal es la que desea conservar fertilidad, tiene etapa IA1, IA2 o IB1 con tumores < 2 cm, con histología favorable (epidermoide, adenocarcinoma o adenoescamoso), sin permeación linfovascular y con profundidad de invasión al estroma menor de 1/3.64

La evaluación inicial idealmente debe incluir revisión de patología por experto, resonancia magnética de pelvis para evaluar tamaño tumoral, PET/CT o tomografía axial computarizada contrastada para evaluar afección ganglionar o enfermedad a distancia. En pacientes con riesgo de infertilidad no asociada al cáncer se recomienda iniciar manejo con algún método de técnica de reproducción asistida, que dependerá de las recomendaciones del equipo de biología de la reproducción, basados en el diagnóstico, el tipo de tratamiento oncológico y pronóstico de la enfermedad.64

En EC IA1 sin permeación linfovascular, el tratamiento consiste en realizar un cono cervical con asa diatérmica o cono frío con margen libre de al menos 5 mm. En caso de no obtenerlo, se puede reconizar.65

Etapa IA1 con permeación linfovascular y etapas IA2, el tratamiento requiere adicionalmente evaluación ganglionar con linfadenectomía pélvica bilateral o ganglio centinela.65

En EC IB1 (tumores de hasta 2 cm), el tratamiento consiste en traquelectomía radical y evaluación ganglionar con linfadenectomía pélvica bilateral o ganglio centinela.

La evaluación ganglionar puede ser realizada por medio del ganglio centinela, preferentemente en tumores de hasta 2 cm de tamaño. Es indispensable la evaluación quirúrgica bilateral pélvica, con doble técnica y por un ginecólogo oncólogo con experiencia en el procedimiento.65 En EC IB2, el tratamiento preservador de fertilidad no se recomienda.

La transposición de los ovarios tiene como objetivo primordial mantener la función ovárica y no la reproductiva.66 Está reservada para etapas desde IB3 hasta IIB en histología epidermoide. Es indispensable informar a la paciente que existe hasta 10% de necesidad de adyuvancia con RT, con o sin QT adyuvante, dependiendo de los resultados histopatológicos, lo cual eliminaría la capacidad reproductiva que se preservó.

En etapas localmente avanzadas y metastásicas, el objetivo oncológico tiene prioridad por riesgo elevado de progresión o recurrencia. De modo que la preservación de fertilidad queda excluida dentro del manejo.

CACU y embarazo

El CACU es una de las neoplasias malignas más frecuentes en el embarazo. Se estima una incidencia de 0.8 a 1.5 casos por 10,000 nacimientos. En la mayoría de los casos, el diagnóstico es incidental o resultado de un programa de tamizaje.67

La evaluación del CACU y embarazo requiere un equipo multidisciplinario con experiencia en colposcopía, embarazo de alto riesgo, obstetras, neonatólogos, ginecólogos oncólogos, psicólogos, ética por la decisión de interrumpir el embarazo o no. El objetivo es realizar un manejo consensuado de la terapia oncológica segura para el binomio madre-hijo.68

El cuadro clínico es similar al de una mujer no gestante. En general, el diagnóstico se lleva a cabo por medio del tamizaje con citología cervicovaginal. Se ha reportado una tasa de 5 a 8% de anomalías de Papanicolau en embarazadas, lo cual es similar a las no gestantes.69

Los síntomas y signos de carcinoma cervical en el embarazo dependen de la EC y del tamaño de la lesión. La capacidad de detectar la neoplasia temprana mediante un examen físico puede verse limitada por los cambios cervicales normales asociados con el embarazo, como ectropión, edema estromal y maduración. Además, la reacción decidual normal del cuello uterino puede parecerse al carcinoma.70

Los estudios de imagen de elección durante el embarazo son la ultrasonografía y la RM de pelvis para la seguridad fetal. Los estudios como PET-CT se indicarán únicamente en circunstancias muy seleccionadas.70 Se debe confirmar el diagnóstico de CACU por medio de patología con biopsia de cérvix, tomando en cuenta las semanas de embarazo y la EC. El legrado endocervical no se realiza en estas pacientes.71,72

El tratamiento en lesiones preinvasoras se evalúa seis a ocho semanas posteriores a la finalización del embarazo. La resolución del embarazo vía vaginal no está contraindicada.72 En lesiones invasoras de cérvix está determinado por la EC, semanas de gestación y el deseo o no de continuar con el embarazo.64,73

El tratamiento en EC IA (EC IA sin PLV) es conización cervical; se puede realizar entre las 14 a 20 semanas de gestación o al finalizar el embarazo. La realización de cono cervical presenta como complicación aborto espontáneo y hemorragia en el 5-15% de los casos. La finalización del embarazo vía vaginal no está proscrita.74

En mujeres con paridad satisfecha, una cesárea-histerectomía simple es una opción terapéutica.74 En EC IA1 con PLV, EC IA2 y IB1 con embarazos menores de 12 semanas de gestación (SDG), sin deseo de preservar el embarazo y no paridad satisfecha, se sugiere realizar traquelectomía radical. Posterior a las 12 SDG se opta por llevar a término el embarazo y realizar traquelectomía radical y linfadenectomía pélvica bilateral 6 a 8 semanas después del parto. La cesárea-histerectomía radical con linfadenectomía pélvica es una opción en pacientes con paridad satisfecha. Ante el deseo de finalizar el embarazo se puede realizar cesárea-histerectomía radical con feto in situ. Según los criterios de riesgo intermedio y alto, valorar quimio-radiación 6 a 8 semanas de la finalización del embarazo.74

En EC IB2, EC IB3, EC IIA1 se sugiere QT neoadyuvante. Se recomienda utilizar cisplatino con taxol y administrar cada tres semanas, hasta cuatro semanas previo a la finalización del embarazo. Se sugiere no administrar gemcitabina, vinorelbina, topotecán o agentes antiangiogénicos porque la evidencia actual no demuestra su seguridad en el embarazo.75 La RT no se debe administrar durante el embarazo, por el riesgo de pérdida o toxicidad fetal. En EC IIA2 a IV después de las 14 SDG se puede iniciar QT neoadyuvante y al finalizar la gestación son candidatas al tratamiento oncológico estándar (quimio-radiación).64,67-75

El pronóstico y evolución de la enfermedad es similar a la de una mujer no embarazada. El retraso del tratamiento por la gestación hace que tenga un pronóstico más desfavorable.76 No hay estudios aleatorizados acerca de cáncer cervicouterino y embarazo, las recomendaciones acerca de los cuidados de las pacientes se basan en estudios observacionales; se debe individualizar cada caso.75

SEGUIMIENTO POSTERIOR AL TRATAMIENTO

El objetivo del seguimiento al concluir el tratamiento es el diagnóstico de recurrencia susceptible a tratamiento y que tendría un efecto positivo en la supervivencia a largo plazo.77

Las recomendaciones para la vigilancia se centran en una adecuada exploración física ya que esto permitiría diagnosticar la presencia de enfermedad entre el 29 al 75% de los casos.78 Por lo tanto, se debe realizar una revisión minuciosa de ganglios supraclaviculares e inguinales, examen pélvico bimanual, exploración vaginal con especuloscopia y tacto rectovaginal.79 El intervalo de las revisiones se sugiere cada 3 a 6 meses por dos años, cada 6 a 12 meses por tres años, hasta los cinco años y posteriormente de forma anual, de acuerdo con los factores de riesgo para recurrencia.76 La Sociedad de Ginecología Oncológica (SGO) recomienda que las pacientes consideradas de alto riesgo (etapa avanzada e histología de mal pronóstico) sean revisadas cada tres meses durante los dos primeros años, luego cada seis meses hasta los cinco años y, posteriormente, de manera anual.77

Es importante la instrucción a las pacientes acerca de los signos y síntomas en caso de recurrencia, tales como dolor pélvico y/o abdominal, edema en miembros pélvicos, sangrado o flujo transvaginal, síntomas urinarios y tos para detectar la enfermedad recurrente de modo oportuno.80

Realizar citología cervicovaginal tiene una baja tasa de detección de recurrencia (0-17%), por lo que se recomienda realizarla solo una vez al año.76,77 Los estudios de laboratorio e imagen deben se ser solicitados según la sospecha clínica por los síntomas referidos por la paciente y los hallazgos durante la exploración física.76,77

En mujeres con tratamiento preservador de fertilidad se recomienda realizar resonancia magnética de pelvis seis meses después del término del tratamiento y anual por dos o tres años. En etapas II-IV, se debe realizar PET-CT o tomografía computarizada 3-6 meses posterior al término del tratamiento.76

Se debe ofrecer asesoramiento sobre salud sexual, estilo de vida saludable, nutrición, ejercicio y abandono del hábito del tabaquismo.76

Mujeres que recibieron RT pueden presentar estenosis vaginal por lo que se recomienda realizar dilataciones vaginales, mantener vida sexual activa y uso de lubricantes vaginales. Las dilataciones vaginales deben iniciarse 2 a 4 semanas posteriores al término de la RT y por tiempo indeterminado.16,76,79

CONCLUSIONES

La información acerca de los criterios de prevención, diagnóstico y manejo de CACU debe ser difundida entre todos los niveles de atención para lograr una detección oportuna en etapas tempranas y, asimismo, conseguir la referencia de las pacientes a las unidades de especialidad en oncología.

REFERENCIAS

1.Bray F, Ferlay J, Soerjomataram I, Siegel RL, Torre LA, Jemal A. Global cancer statistics 2018: GLOBOCAN estimates of incidence and mortality worldwide for 36 cancers in 185 countries. CA Cancer J Clin. 2018;68(6):394-424.
2.Bosch FX, Lorincz A, Muñoz N, Meijer CJLM, Shah KV. The causal relation between human papillomavirus and cervical cancer. J Clin Pathol. 2002;55(4):244-65.
3.Arbyn M, Bryant A, Beutels P, Martin-Hirsch PPI, Paraskevaidis E, van Hoof E, et al. Prophylactic vaccination against human papillomaviruses to prevent cervical cancer and its precursors. Cochrane Database Sys Rev. 2011;2011(4):CD009069.
4.Bergman H, Buckley BS, Villanueva G, Petkovic J, Garritty C, Lujje V, et al. Comparison of different human papillomavirus (HPV) vaccine types and dose schedules for prevention of HPV‐related disease in females and males. Cochrane Database Syst Rev. 2019;(11): CD013479.
5.Ngoma M, Autier P. Cancer prevention: Cervical cancer. Ecancermedicalscience. 2019; 13:952.
6.Lieblong BJ, Montgomery BEE, Su LJ, Nakagawa M. Natural history of human papillomavirus and vaccinations in men: A literature review. Health Sci Rep. 2019; 2(5): e118.
7.Oshman LD, Davis AM. Human papillomavirus vaccination for adults: Updated recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). JAMA. 2020;323(5):468-69.
8.Meites E, Szilagyi PG, Chesson HW, Unger ER, Romero JR, Markowitz LE. Human papillomavirus vaccination for adults: Updated recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2019;68(32):698-702.
9.Gobierno de México Programa de Acción Específico. Vacunación Universal 2013-2018. Programa Sectorial de Salud. Primera edición, México 2014; 72 pp. Disponible en URL: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/314997/PAE_Vacunaci_n_Universal.pdf
10.Russ SM, Brackney M, Meek J, Niccolai LM. Missed opportunities for HPV vaccination among vaccine-eligible women with high grade cervical lesions. Vaccine. 2019; 37(31):4262-67.
11.Canfell K. Towards the global elimination of cervical cancer. Papillomavirus Res. 2019;8: 100170.
12.de Sanjose S, Holme F. What is needed now for successful scale-up of screening? Papillomavirus Res. 2019;7:173-75.
13.Simms KT, Steinberg J, Caruana M, Smith MA, Lew JB, Soerjomataram I, et al. Impact of scaled up human papillomavirus vaccination and cervical screening and the potential for global elimination of cervical cancer in 181 countries, 2020-99: A modelling study. Lancet Oncol. 2019;20(3): 394-407.
14.Olson B, Gribble B, Dias J, Curryer C, Vo K, Kowal P, et al. Cervical cancer screening programs and guidelines in low-and middle-income countries. Int J Gynecol Obstet. 2016; 134(3):239-46.
15.Marth C, Landoni F, Mahner S, McCormack M, González-Martin A, Colombo N, et al. Cervical cancer: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and follow-up. Ann Oncol. 2017; 28(suppl 4): iv 72-iv 83.
16.Cibula D, Pötter R, Planchmap F, Avall-Lundqvist E, Fischerova D, Haie Meder C, et al. The European Society of Gynaecological Oncology/European Society for Radiotherapy and Oncology/European Society of Pathology guidelines for the management of patients with cervical cancer. Int J Gynecol Cancer. 2018;28(4):641-55.
17.Bhatla N, Berek JS, Cuello Fredes M, Denny LA, Grenman S, Karunaratne K, et al. Revised FIGO staging for carcinoma of the cervix uteri. Int J Gynecol Obstet. 2019;145(1): 129-35.
18.Atri M, Zhang Z, Dehdashti F, Lee SI, Ali S, Marques H, et. al. Utility of PET-CT to evaluate retroperitoneal lymph node metastasis in advanced cervical cancer: Results of ACRIN6671/GOG0233 trial. Gynecol Oncol. 2016;142(3): 413-9.
19.Bipat S, Glas AS, van der Velden J, Zwinderman AH, Bossuyt PMM, Stoker J. Computed tomography and magnetic resonance imaging in staging of uterine cervical carcinoma: A systematic review. Gynecol Oncol. 2003; 91(1): 59-66.
20.Chernofsky MR, Felix JC, Muderspach LI, Morrow CP, Ye W, Groshen SG, et al. Influence of quantity of lymph vascular space invasion on time to recurrence in women with early-stage squamous cancer of the cervix. Gynecol Oncol. 2006;100(2): 288-93.
21.Webb JC, Key CR, Qualls CR, Smith HO. Population-based study of microinvasive adenocarcinoma of the uterine cervix. Obstet Gynecol. 2001; 97(5 Pt 1): 701-6.
22.Cormier B, Diaz JP, Shih K, Sampson RM, Sonoda Y, Park KJ, et al. Establishing a sentinel lymph node mapping algorithm for the treatment of early cervical cancer. Gynecol Oncol. 2011;122(2): 275-80.
23.Buckley SL, Tritz DM, van Le L, Higgins R, Sevin BU, Ueland FR, et al. Lymph node metastases and prognosis in patients with stage IA2 cervical cancer. Gynecol Oncol. 1996; 63(1):4-9.
24.Covens A, Rosen B, Murphy J, Laframboise S, DePetrillo AD, Lickrish G, et al. How important is removal of the parametrium at surgery for carcinoma of the cervix? Gynecol Oncol. 2002; 84(1): 145-49.
25.Landoni F, Zanagnolo V, Lovato-Diaz L, Maneo A, Rossi R, Gadducci A, et al. Ovarian metastases in early‐stage cervical cancer (IA2–IIA): A multicenter retrospective study of 1965 patients (a Cooperative Task Force study). Int J Gynecol Cancer. 2007;17(3): 623-28.
26.Ramirez PT, Frumovitz M, Pareja R, Lopez A, Vieira M, Ribeiro R, et al. Minimally invasive versus abdominal radical hysterectomy for cervical cancer. N Engl J Med. 2018;379(20): 1895-1904.
27.Querleu D, Cibula D, Abu-Rustum NR. 2017 update on the Querleu–Morrow Classification of radical hysterectomy. Ann Surg Oncol. 2017;24(11): 3406-12.
28.Ayhan A, Al RA, Baykal C, Demirtas E, Ayhan A, Yüce K. Prognostic factors in FIGO stage IB cervical cancer without lymph node metastasis and the role of adjuvant radiotherapy after radical hysterectomy. Int J Gynecol Cancer. 2004;14(2):286-92.
29.Rosa DD, Medeiros LRF, Edelweiss MI, Pohlmann PR, Stein AT. Adjuvant platinum-based chemotherapy for early stage cervical cancer. Cochrane Database Syst Rev. 2012;6(6):CD005342.
30.Monk BJ, Wang J, Im S, Stock RJ, Peters 3rd WA, Liu PY, et al. Rethinking the use of radiation and chemotherapy after radical hysterectomy: A clinical–pathologic analysis of a Gynecologic Oncology Group/Southwest Oncology Group/Radiation Therapy Oncology Group trial. Gynecol Oncol. 2005;96(3): 721-28.
31.Falcetta FS, Medeiros LRF, Edelweiss MI, Pohlmann PR, Stein AT, Rosa DD. Adjuvant platinum-based chemotherapy for early stage cervical cancer. Cochrane Database Syst Rev. 2016;11(11):CD005342.
32.Peters 3rd WA, Liu PY, Barret 2nd RJ, Stock RJ, Monk BJ, Berek JS, et al. Concurrent chemotherapy and pelvic radiation therapy compared with pelvic radiation therapy alone as adjuvant therapy after radical surgery in high-risk early-stage cancer of the cervix. J Clin Oncol. 2000; 18(8):1606-13.
33.Whitney CW, Sause W, Bundy BN, Malfetano JH, Hannigan EV, Fowler Jr WC, et al. Randomized comparison of fluorouracil plus cisplatin versus hydroxyurea as an adjunct to radiation therapy in stage IIB–IVA carcinoma of the cervix with negative para-aortic lymph nodes: A Gynecologic Oncology Group and Southwest Oncology Group study. J Clin Oncol 1999;17(5):1339-48.
34.Rose PG, Bundy BN, Watkins EB, Thigpen JT, Deppe G, Maiman MA, et al. Concurrent cisplatin-based radiotherapy and chemotherapy for locally advanced cervical cancer. N Engl J Med. 1999; 340(15):1144-53.
35.Morris M, Eifel PJ, Lu J, Grigdby PW, Levenback C, Stevens RE, et al. Pelvic radiation with concurrent chemotherapy compared with pelvic and para-aortic radiation for high-risk cervical cancer. N Engl J Med. 1999; 340(15):1137-43.
36.Keys HM, Bundy BN, Stehman FB, Muderspach LI, Chafe WE, Suggs 3rd CL, et al. Cisplatin, radiation, and adjuvant hysterectomy compared with radiation and adjuvant hysterectomy for bulky stage IB cervical carcinoma. N Engl J Med. 1999;340(15):1154-61.
37.Chemotherapy for Cervical Cancer Meta-Analysis Collaboration. Reducing uncertainties about the effects of Chemoradiotherapy for cervical cancer: A systematic review and meta-analysis of individual patient data from 18 randomized trials. J Clin Oncol. 2008;26(35):5802-12.
38.Datta NR, Stutz E, Liu M, Rogers S, Klingbiel D, Siebenhüner A, et al. Concurrent chemoradiotherapy vs. radiotherapy alone in locally advanced cervix cancer: A systematic review and meta-analysis. Gynecol Oncol. 2017;142(2):374-85.
39.Tharavichitkul E, Lorvidhaya V, Kamnerdsupaphon P, Sukthomya V, Chakrabandhu S, Klunklin P, et al. Combined chemoradiation of cisplatin versus carboplatin in cervical carcinoma: A single institution experience from Thailand. BMC Cancer. 2016;16:501.
40.Dueñas-González A, Cetina L, Coronel J, Martínez-Baños D. Pharmacotherapy options for locally advanced and advanced cervical cancer. Drugs. 2010;70(4):403-32.
41.Dueñas-González A, Zarbá JJ, Patel F, Alcedo JC, Beslija S, Casanova L, et al. Phase III, open-label, randomized study comparing concurrent gemcitabine plus cisplatin and radiation followed by adjuvant gemcitabine and cisplatin versus concurrent cisplatin and radiation in patients with stage IIB to IVA carcinoma of the cervix. J Clin Oncol. 2011; 29(13):1678-85.
42.Rydzewska L, Tierney J, Vale CL, Symonds PR. Neoadjuvant chemotherapy plus surgery versus surgery for cervical cancer. Cochrane Database Syst Rev. 2010;(1):CD007406.
43.Park JY, Kim DY, Kim JH, Kim YM, Kim YT, Nam JH. Management of occult invasive cervical cancer found after simple hysterectomy. Ann Oncol. 2010;21(5): 994-1000.
44.Ruengkhachorn I, Phithakwatchara N, Viriyapak B, Sangkarat S, Hanamornroongruang S, Petsuksiri J. Comparison of oncologic outcomes of unanticipated cervical carcinoma in women undergoing inadvertent simple hysterectomy and those undergoing surgical treatment after preoperative diagnosis. Gynecol Oncol. 2019;153(2):248-54.
45.National Comprehensive Cancer Network. Cervical Cancer (Version 1.2020). Available from URL: https://jnccn.org/view/journals/jnccn/18/6/article-p660.xml
46.Sedlis A, Bundy BN, Rotman MZ, Lentz SS, Muderspach LI, Zaino RJ. A randomized trial of pelvic radiation therapy versus no further therapy in selected patients with stage IB carcinoma of the cervix after radical hysterectomy and pelvic lymphadenectomy: A gynecologic Oncology Group study. Gynecol Oncol. 1999;73(2):177‐83.
47.Pareja R, Echeverri L, Rendón G, Munsell M, González-Comadrán M, Sanabria D, et al. Radical parametrectomy after ‘cut-through’ hysterectomy in low-risk early-stage cervical cancer: Time to consider this procedure obsolete. Gynecol Oncol. 2018;149(3):520-24.
48.Tewari KS, Sill MW, Long 3rd HJ, Penson RT, Huang H, Ramondetta LM, et al. Improved survival with bevacizumab in advanced cervical cancer. N Engl J Med. 2014;370(8):734-43.
49.Tewari KS, Sill MW, Monk BJ, Penson RT, Long 3rd HJ, Poveda A, et al. Prospective validation of pooled prognostic factors in women with advanced cervical cancer treated with chemotherapy with/without bevacizumab: NRG Oncology/GOG Study. Clin Cancer Res. 2015; 21(24):5480-7.
50.Redondo A, Colombo N, Deostri LM, McCormack M, Nogueira Rodrigues A, Donica M, et al. Preliminary results from CECILIA, an open-label global safety study of bevacizumab (BEV), carboplatin (C), and paclitaxel (P) therapy for metastatic, recurrent, or persistent cervical cancer (CC). [ASCO 2018, abstract 5528]. Available from URL: https://ascopubs.org/doi/abs/10.1200/JCO.2018.36.15_suppl.5528
51.Monk BJ, Sill MW, McMeekin DS, Cohn DE, Ramondetta LM, Boardman CH, et al. Phase III trial of four cisplatin-containing doublet combinations in stage IVB, recurrent, or persistent cervical carcinoma: A Gynecologic Oncology Group study. J Clin Oncol. 2009; 27(28):4649-55.
52.Kitagawa R, Katsumata N, Shibata T, Kamura T, Kasamatsu T, Nakanishi T, et al. Paclitaxel plus carboplatin versus paclitaxel plus cisplatin in metastatic or recurrent cervical cancer: The open-label randomized phase III trial JCOG0505. J Clin Oncol. 2015;33 (19): 2129-35.
53.Cetina Pérez L, Ochoa Carrillo FJ, Torres Poveda KJ, Cruz Valdez A, Madrid Marina V, Manzo Merino J, et al. Primer consenso nacional de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer cervicouterino. GAMO. 2014; 13 (supl 4):1-106.
54.Le DT, Durham JN, Smith KN, Wang H, Bartlett BR, Aulakh LK, et al. Mismatch repair deficiency predicts response of solid tumors to PD-1 blockade. Science. 2017;357(6349):409-13.
55.Chung HC, Ros W, Delord JP, Perets R, Italiano A, Shapira-Frommer R, et al. Efficacy and safety of pembrolizumab in previously treated advanced cervical cancer: Results from the phase II KEYNOTE-158 Study. J Clin Oncol. 2019;37(17):1470-78.
56.DiSaia P, Creasman W, Mannell R, McMeekin S, Mutch D. Invasive cervical cancer. In: Clinical Gynecologic Oncology. 9th ed. Elsevier; 2017; 38-105.
57.Coleman RL, Keeney ED, Freedman RS, Burke TW, Eifel PJ, Rutledge FN. Radical hysterectomy for recurrent carcinoma of the uterine cervix after radiotherapy. Gynecol Oncol. 1994;55(1):29-35.
58.Sardain H, Lavoue V, Redpath M, Bertheuil N, Foucher F, Levêque J. Curative pelvic exenteration for recurrent cervical carcinoma in the era of concurrent chemotherapy and radiation therapy. A systematic review. Eur J Surg Oncol. 2015;41(8):975-85.
59.Li H, Yang Y, Zhou H, Liu F, Li M, Chen L, et al. Clinicopathologic characteristics and survival analysis in stage IVB cervical cancer with hematogenous metastasis. Transl Cancer Res. 2019;8(4):1217-23.
60.Anraku M, Yokoi K, Nakagawa K, Fujisawa T, Nakajima J, Akiyama H, et al. Pulmonary metastases from uterine malignancies: Results of surgical resection in 133 patients. J Thorac Cardiovasc Surg. 2004;127:1107-12.
61.Yamamoto K, Yoshikawa H, Shiromizu K, Saito T, Kuzuya K, Tsunematsu R, et al. Pulmonary metastasectomy for uterine cervical cancer: A multivariate analysis. Ann Thorac Surg. 2004;77(4):1179-82.
62.Li H, Wu X, Cheng X. Advances in diagnosis and treatment of metastatic cervical cancer. J Gynecol Oncol. 2016;27(4):e43.
63.Chura JC, Shukla K, Argenta PA. Brain metastasis from cervical carcinoma. Int J Gynecol Cancer. 2007;17(1):141-6.
64.Coakley K, Wolford J, Tewari KS. Fertility preserving treatment for gynecologic malignancies: A review of recent literature. Curr Opin Obstet Gynecol. 2020;32(1):51-6.
65.Koh WJ, Abu-Rustum NR, Bean S, Bradley K, Campos SM, Cho KR, et al. Cervical cancer, version 3.2019, NCCN Clinical Practice Guidelines in oncology. J Natl Compr Canc Netw. 2019;17(1):64-84.
66.Du Z, Qu H. The relationship between ovarian function and ovarian limited dose in radiotherapy postoperation of ovarian transposition in young patients with cervical cancer. Cancer Med. 2017;6(3):508-15.
67.Beharee N, Shi Z, Wu D, Wang J. Diagnosis and treatment of cervical cancer in pregnant women. Cancer Med. 2019;8(12):5425-30.
68.Lihui W, Yun Z, Xing X, et al. Expert consensus on the management of cervical cancer in pregnancy. Chinese J Obstetr Gynecol. 2018;19(2):190‐2.
69.Morimura Y, Fujimori K, Soeda S, Hashimoto T, Takano Y, Yamada H, et al. Cervical cytology during pregnancy-comparison with non-pregnant women and management of pregnant women with abnormal cytology. Fukushima J Med Sci. 2002; 48(1):27-37.
70.Amant F, Halaska MJ, Fumagalli M, Steffensen KD, Lok C, van Calsteren K, et al. Gynecologic cancers in pregnancy: Guidelines of a second international consensus meeting. Int J Gynecol Cancer. 2014; 24(3):394-403.
71.Pettersson BF, Andersson S, Hellman K, Hellström AC. Invasive carcinoma of the uterine cervix associated with pregnancy: 90 years of experience. Cancer. 2010; 116(10):2343-9.
72.Bigelow CA, Horowitz NS, Goodman A, Growdon WB, Del Carmen M, Kaimal A. Management and outcome of cervical cancer diagnosed in pregnancy. Am J Obstet Gynecol. 2017;216(3):276.e1-276.e6.
73.de Haan J, Verheecke M, Van Calsteren K, Van Calster B, Shmakov RG, Gziri MM, et al. Oncological management and obstetric and neonatal outcomes for women diagnosed with cancer during pregnancy: a 20-year international cohort study of 1170 patients. Lancet Oncol. 2018;19(3):337-46.
74.Athanasiou A, Veroniki AA, Efthimiou O, Kalliala I, Naci H, Bowden S, et.al, Comparative fertility and pregnancy outcomes after local treatment for cervical intraepithelial neoplasia and stage 1a1 cervical cancer: Protocol for a systematic review and network meta-analysis from the CIRCLE group. BMJ Open. 2019; 9(10): e028009.
75.Botha MH, Rajaram S, Karunaratne K. Cancer in pregnancy. Int J Gynecol Obstet. 2018;143(suppl 2):137‐142.
76.Abu-Rustum NR, Yashar CM, Bean S, Bradley K, Campos SM, Chon HS, et al. NCCN Guidelines insights: Cervical cancer, version 1.2020. J Natl Compr Canc Netw. 2020;18(6):660-66.
77.Salani R, Khanna N, Frimer M, Bristow RE, Chen LM. An update on post-treatment surveillance and diagnosis of recurrence in women with gynecologic malignancies: Society of Gynecologic Oncology (SGO) recommendations. Gynecol Oncol. 2017;146(1):3-10.
78.Sartori E, Pasinetti B, Carrara L, Gambino A, Odicino F, Pecorelli S. Pattern of failure and value of follow-up procedures in endometrial and cervical cancer patients. Gynecol Oncol. 2007; 107(1 Suppl 1):S241-7.
79.Elit L, Fyles AW, Devries MC, Oliver TK, Fung-Kee-Fung M; Gynecology Cancer Disease Site Group. Follow-up for women after treatment for cervical cancer: A systematic review. Gynecol Oncol. 2009;114(3):528-35.
80.Elit L, Fyles AW, Oliver TK, Devries-Aboud MC, Fung-Kee-Fung M; members of the Gynecology Cancer Disease Site Group of Cancer Care Ontario’s Program in Evidence-Based Care. Follow-up for women after treatment for cervical cancer. Curr Oncol. 2010;17(3):65-9.


All Rights Reserved® 2019

Latin American Journal of Clinical Sciences and Medical Technology,
Publicación contínua    Editor responsable: Gilberto Castañeda Hernández.    Reserva de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2019-062013242000-203; ISSN: 2683-2291; ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor.    Responsable de la última actualización de este número, Web Master Hunahpú Velázquez Martínez,
Calle Profesor Miguel Serrano #8, Col. Del Valle, Alcaldía Benito Juárez, CP 03100, Ciudad de México, México. Número telefónico: 55 5405 1396    Fecha de última modificación, 28 de agosto de 2024.
Contact us   |   Privacy policy   |   Legal Information

All Rights Reserved® 2019

Latin American Journal of Clinical Sciences and Medical Technology,
Publicación contínua    Editor responsable: Gilberto Castañeda Hernández.    Reserva de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2019-062013242000-203; ISSN: 2683-2291; ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor.    Responsable de la última actualización de este número, Web Master Hunahpú Velázquez Martínez,
Calle Profesor Miguel Serrano #8, Col. Del Valle, Alcaldía Benito Juárez, CP 03100, Ciudad de México, México. Número telefónico: 55 5405 1396    Fecha de última modificación, 28 de agosto de 2024.